Iván Duque, el Presidente más joven de la historia reciente

 

Con 42 años cumplidos, Iván Duque Márquez, es el mandatario más joven en la historia contemporánea de Colombia. Asumió ante 3.500 personas, 10 jefes de Estados, 17 delegaciones extranjeras y 560 miembros de la prensa nacional e internacional.

En la Plaza de Bolívar, ante aproximadamente 3.500 personas, entre las que se encontraban el Congreso en pleno, 10 jefes de Estados, 17 delegaciones de diferentes países, expresidentes colombianos, 560 miembros de la prensa nacional e internacional, e invitados, Duque juró ante los colombianos defender la Constitución y las leyes.

La jornada se inició en el Palacio de San Carlos, sede actual de la Cancillería, donde el nuevo Jefe de Estado llegó a las 2:17 de la tarde luciendo un vestido azul, confeccionado por el diseñador colombiano Ricardo Pava, el cual lo complementó con una corbata lila y zapatos negros.

A su llegada, saludó de mano a todos los presentes, reflejando el carisma y la tranquilidad que lo han caracterizado.

Familia presidencial

A su ingreso, fue recibido por el canciller Carlos Holmes Trujillo y su esposa, así como por algunos ministros designados, amigos cercanos y personal de protocolo. Allí se encontró con su esposa María Juliana Ruíz y sus tres hijos: Luciana, de once años; Matías, de siete, y Eloísa, de seis.

Al interior de la Cancillería, que en épocas pasadas fungió como Palacio de gobierno, Duque y su vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, se encontraron y se saludaron con un fuerte abrazo.

El ambiente era una mezcla de emoción y expectativa por los acontecimientos que estaban por desarrollarse, sin embargo, eso no importó para que Matías revoloteara inquieto por el lugar, mientras sus hermanitas, más tranquilas, se mantuvieron al lado de su mamá.

Eran constantes los abrazos y los besos del Presidente con sus hijos, para quienes esta era, quizá, una celebración muy elegante a la que habían invitado a sus papás.

Posteriormente, procedieron a realizarse la foto oficial en la que quedó retratada la nueva familia presidencial.

Oración

A las 2:30 de la tarde, Iván Duque, junto con su esposa, la Vicepresidenta y su familia se trasladaron al oratorio del edificio, donde monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, arzobispo de Tunja, y Fray José Gabriel Mesa Angulo, capellán de la Presidencia, dirigieron una oración.

De esta manera, monseñor Castro leyó un pasaje del Evangelio según San Marcos, en el que los apóstoles Santiago y Juan le piden a Jesús que les diera un lugar privilegiado a su lado, a lo que el Padre les respondió que el hijo del hombre no ha venido al mundo para ser servido, sino para servir y dar su vida como rescate de muchos.

A su turno, el dignatario leyó una oración al Espíritu Santo por medio de la cual pidió inteligencia para conducir los destinos del país. “Dame la sabiduría de tu corazón sagrado para guiar a Colombia por el camino del bien, la paz y el progreso, y para que en nuestra Patria la justicia y la paz se besen”, exclamó.

Cerró la oración Monseñor Castro con la bendición al Presidente y a la Vicepresidenta.

Tapete azul

A las 3:10 pm., Presidente y Vicepresidenta, acompañados de sus familias, ya estaban listos para dirigirse a la Plaza de Bolívar. A su salida de la Cancillería un grupo de ocho gaiteros de la Escuela Naval y un tapete de color azul, los esperaban para conducirlos al escenario donde se realizaría la transmisión de mando.

De esta manera, entonando una marcha escocesa llamada Laboun, fueron conducidos lentamente por la calle 10 al lugar de la ceremonia. En ese momento los canales de televisión públicos y privados dispararon sus señales con la imagen del nuevo Presidente de la República caminando por el centro histórico de la capital.

A la altura del colegio San Bartolomé, fue recibido por una calle de honor integrada por los congresistas de la coalición de gobierno que lo saludaron y le desearon éxitos.

A pocos pasos de la Plaza, la alegría de la Orquesta Sinfónica Juvenil Batuta y de bailarines que se mezclaban entre el público, animaba la fría tarde bogotana que fue intensa debido a los fuertes vientos que se presentaron.

A su ingreso a la plaza, un aplauso al unísono recibió a Duque, mientras saludaba de mano a los invitados que se encontraban en primera fila.

El reloj marcaba las 3:25 de la tarde y el Presidente electo procedió a subir a la tarima ubicada al frente del Capitolio Nacional. Compuesta por cuatro niveles, de 60 metros de frente, 40 de fondo, dos pantallas gigantes, y decorada con una pared de flores; entre rosas, crisantemos, azaleas y geranios, el escenario albergó a los diez jefes de Estado invitados, los expresidentes de Colombia, las mesas directivas del Congreso y las familias del Presidente y la Vicepresidenta.

Juramento

Eran las 3:30 de la tarde y los presidentes del Senado y la Cámara dieron por instalada la sesión del Congreso para la ceremonia de trasmisión de mando del Presidente de la República para el periodo 2018 – 2022.

Las notas del Himno Nacional interpretadas por la Orquesta Sinfónica Juvenil Batuta y seis niñas chocoanas de la misma agrupación, dieron paso a la toma de juramento del Presidente número 60 por parte del Presidente del Senado, Ernesto Macías.

“Juro por Dios y ante el pueblo colombiano defender la Constitución y las leyes de Colombia”, declaró el nuevo Mandatario de los colombianos.

De esta manera, el senador procedió a imponerle la banda presidencial al Mandatario, la cual fue bordada por el sastre nariñense Luis Abel Delgado, quien trabajó en ella cinco semanas usando hilos de oro, plata, telas nacionales, seda, y cuyo escudo fue bordado a mano.

Acto seguido, el propio Iván Duque le tomó juramento a la Vicepresidenta, la exministra Marta Lucía Ramírez.

En su discurso, el presidente del Senado dijo que “este será un Gobierno que buscará recuperar la legalidad, fomentar el emprendimiento y lograr la equidad”.

Nueva generación

A su turno, el nuevo Presidente se dirigió a los colombianos en un discurso que duró 54 minutos y en el que destacó la oportunidad que tiene una nueva generación para cambiar el destino del país.

“Hoy llega a la Presidencia de Colombia una nueva generación, motivada por el servicio y no por el ejercicio vanidoso del poder, comprometida con el futuro y sin anclas y prejuicios en el pasado, inspirada en la justicia social y en la seguridad como el cimiento de nuestras libertades, dedicada a promover el entendimiento, el trabajo en equipo y la construcción de consensos”, expresó.

Precisó que buscará construir un país de consensos que supere las diferencias construyendo y no destruyendo.

“Por eso quiero gobernar a Colombia con valores y principios inquebrantables, superando las divisiones de izquierda y derecha, superando con el diálogo popular los sentimientos hirsutos que invitan a la fractura social. Quiero gobernar a Colombia con el espíritu de construir y nunca destruir”, manifestó.

Para esto invitó a construir un gran pacto por Colombia, “que construyamos país, que construyamos futuro y a que por encima de las diferencias estén las cosas que nos unen”.

Enfatizó en que buscará una nación de equidad en la que se le apueste a la cultura y el deporte.

“Quiero que este sea el Gobierno que acerque la cultura a los ciudadanos, que acerque la música a los niños, que acerque la literatura, que acerque las artes y que esos sean los instrumentos también donde el talento se convierte en riqueza y oportunidades”.

Asimismo, anunció que le apostará a la protección del medio ambiente y al desarrollo de energías renovables.

“Que nosotros enfrentemos la deforestación, que les demos impulso a los vehículos eléctricos, que protejamos nuestras cuencas, nuestros páramos, nuestra riqueza submarina, nuestra riqueza montañosa”, afirmó.

Recalcó que trabajará para que “tengamos en cada colombiano esa conciencia de reducir la huella individual de carbono y, sobre todo, que no haya un solo sector productivo que no tenga consigo la consigna de producir conservando y conservar produciendo. Ese respeto por el medio ambiente”.

Por último, aseguró que esta apuesta también implica el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación.

“Vamos a restablecer la Comisión de Sabios. Vamos a trabajar con las universidades, vamos a trabajar fortaleciendo el sistema de regalías para que los recursos no queden atrapados y vayan a la investigación que se requiere. Y vamos a hacer todo lo posible, todo lo necesario para que dupliquemos el aporte de la ciencia y la tecnología al Producto Interno Bruto colombiano”.

¡Vamos colombianos a trabajar por el progreso! ¡Vamos a trabajar por ese desarrollo! ¡Vamos con ilusión, vamos con alegría, vamos por la felicidad colectiva!, concluyó el mandatario al final de la tarde, para luego dirigirse a su nuevo hogar por los próximos cuatro años, la Casa de Nariño.

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