Colombia de espaldas al Caribe

Aunque el Caribe es un territorio estratégico para Latinoamérica, Colombia nunca ha trabajado en fortalecer las relaciones con éste, las cuales se vieron afectadas desde el siglo XIX después de la disolución de la Gran Colombia.

El profesor e historiador Raúl Román, de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Caribe, asegura que “el siglo XIX nos enseña que la política diplomática colombiana no ha sido exitosa y que le hace falta un acercamiento real con los Estados caribeños”.

El docente es doctor en Historia de América, magíster en Estudios del Caribe e historiador de la Universidad de Cartagena, además de líder del grupo de investigación “Nación, región, economía y poder en el Caribe y América Latina” (categoría A de Colciencias).

Su investigación, al lado de la profesora Silvia Mantilla, de la U.N., le permitió encontrar que en el siglo XIX había una agenda política de Colombia en el Caribe, pero a partir de la separación de Panamá se presentó un distanciamiento del país con este territorio.

Explica que “Colombia construyó relaciones muy desiguales y convenientes en el momento, pero el tipo de relación con los territorios fronterizos y su importancia internacional está condicionada por la manera como mira los territorios”.

Lo anterior indica que en el proceso de formación del Estado colombiano esos territorios caribeños no se consideraron importantes, por eso no se tuvo una visión geoestratégica para los intereses nacionales; con excepción de Panamá, los demás territorios de menor importancia fueron mirados con cierto desinterés.

No obstante considera que Simón Bolívar fue quizá el único que miró estos territorios de manera estratégica. “Hay una serie de acuerdos con Centroamérica que proponían crear los límites y definir la condición fronteriza de estos territorios; sin embargo estos nunca se consolidaron tras el fallecimiento del Libertador”, comenta el profesor Román.

Por su parte Francisco de Paula Santander redujo el Estado a la Nueva Granada, con lo que marcó la salida de Venezuela y Ecuador, y cambió la visión de Bolívar, quien tenía como referente importante al Caribe, pues había recibido su apoyo en el proceso revolucionario, mientras que la relación de Santander con el Caribe no era tan buena.

Más adelante los gobiernos liberales propusieron una especie de doctrina llamada “Moral hispanoamericana”, en la que se planteó un relacionamiento con los países fronterizos que tuviesen gobiernos liberales y que hablaban español, ya que los lazos de hermandad que construyeron fueron a partir del hispanismo.

Señala que “la moral hispanoamericana y esa visión permitió el acercamiento, por ejemplo, con Costa Rica y Venezuela, y se intentó con Nicaragua, pero no fue provechoso. La unidad liberal hispanoamericana avanzó pero una vez más excluyó a los territorios caribeños”.

Agrega que Colombia sigue estando en deuda con el Caribe, en el sentido de que valore la importancia que tienen las islas para tomar decisiones en los organismos internacionales de América. Por ejemplo, en la crisis entre Colombia y Venezuela, cuando se ha ido a votación, los estados caribeños han apoyado a Venezuela y no a Colombia, ya que por muchos años Venezuela les regaló petróleo a estos países caribeños.

Relación Colombia – San Andrés

El profesor Román considera que Colombia siempre ha hecho un aporte económico importante para San Andrés. “Cuando las islas pertenecieron al departamento de Bolívar, desde 1887, el gobierno cartagenero se quejó de los grandes costos que le implicaba sostener el Archipiélago. Fue así como los gobiernos liberales decidieron tomar el control de ella.

Comenta que luego de la pérdida de Panamá las islas logran un proceso productivo importante con el coco, momento en el que el Gobierno decidió imponer medidas fiscales para gravar su producción. Esa decisión provocó el descontento de los isleños, quienes pidieron independizarse de Cartagena y convertirse en una intendencia nacional.

Finalmente el Gobierno y el Congreso crearon la Intendencia Nacional de San Andrés y Providencia por medio de la Ley 52 del 26 de octubre  de 1912. Para ese entonces el Archipiélago contaba con 5.058 habitantes, conformados por una comunidad de agricultores, pescadores y comerciantes.

Sobre retomar la idea de una posible separación con Colombia, el profesor Román comenta que en la Isla aún se piensa que se debe tener una autonomía administrativa. No obstante hay quienes son más radicales y consideran que la independencia es importante.

En ese sentido, cree que la segunda opción no tiene ninguna oportunidad de sobrevivir, a menos que haya intervención de una potencia que la sostenga, como fue el caso de Panamá con Estados Unidos.

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