La magistrada Patricia Linares al término de su periodo como Presidenta  de la entidad, revelo que se deberán presentar además 2.700 miembros de la Fuerza Pública, 117 servidores del Estado y 600 civiles

“Partimos de cero y hoy tenemos una Jurisdicción funcionando al 100%”: magistrada Patricia Linares. En el marco del encuentro internacional “Respuestas emergentes a atrocidades contemporáneas”, la presidenta de la Jurisdicción Especial para la Paz entregó su balance de gestión luego de permanecer tres años al frente de la JEP.

​ La magistrada Patricia Linares dijo hoy que termina su periodo como Presidenta de la JEP “tranquila porque en estos tres años logramos un proceso de implementación de la Jurisdicción que nos permite decir: partimos de cero el 15 de enero de 2018 y hoy tenemos a la JEP funcionando al 100%.

Este logro ha sido posible gracias a los magistrados, la Secretaría Ejecutiva y la Unidad de Investigación y Acusación. Pero también por las víctimas y organizaciones que asumieron la defensa de este proceso. Así como variadas instituciones y la comunidad internacional”.

La magistrada Linares habló durante el cierre del encuentro internacional “Respuestas emergentes a atrocidades contemporáneas”, que se inició el jueves 29 de octubre.

La presidenta entregó un primer balance de los tres años de funcionamiento de la JEP, que incluye: 7 GRANDES casos abiertos, que vinculan a 9.800 comparecientes de las extintas Farc y 2.700 miembros de la fuerza pública, así como a 117 servidores de Estado sometidos y 600 solicitudes de terceros que se postulan como financiadores, promotores y auspiciadores que voluntariamente que se han presentado a la JEP.

La magistrada Linares destacó que la JEP ya cuenta con más de 308.000 víctimas individuales y colectivas acreditadas y que ya se han adoptado 34.000 decisiones judiciales. “Todas importantes porque ha sido nuestra tarea llenar de contenido ese diseño complejo que aspira a cumplir expectativas que se han planteado durante los dos días del encuentro.

Vamos paso a una realidad jurídica sobre la cual existe esperanza, pero también reservas y dudas. Pero nosotros somos los encargados con nuestras decisiones de ayudar a absolver esas reservas y dudas dando tranquilidad a las víctimas, la comunidad internacional y la sociedad en general”, puntualizó.

La presidenta de la JEP recalcó que: “hay temas sobre los que tenemos que seguir avanzando a partir de estrategias de pedagogía y resultados que le permitan entender tanto a la sociedad, como a las víctimas y sectores amigos o adversarios que el modelo de justicia transicional funciona.

Que presenta resultados. Que garantiza la no impunidad y que sabrá honrar e compromiso de imponer sanciones que ordena la Constitución pero atinadas a la gravedad de los delitos sobre los que tenemos competencia, como son los de lesa humanidad y crímenes de guerra ocurridos antes del 1 de diciembre de 2016″.

Durante su intervención, la magistrada Linares insistió a los participantes del encuentro internacional “Respuestas Emergentes a Atrocidades Contemporáneas” que todos los sectores convergen a la hora de solicitar resultados lo más pronto posible.

Por eso, respondió que “hemos trabajado en esa tarea. Pero siempre teniendo presente que la celeridad que se reclama no pude ceder al rigor que se nos impone. Es una tarea difícil. Hablamos de un modelo inédito en el mundo, sin precedentes de ningún orden y que se rige por principios y lógicas diferentes a las que están arraigadas en el imaginario social. A las que estamos acostumbradas las sociedades respondiendo a los principios de una justicia retributiva”.

Añadió que “cada día pareciera más difícil porque aparece un nuevo debate en torno a si este modelo garantiza o no los derechos de las víctimas o nos achacan estar al servicio de una u otra ideología”. Sin embargo, la presidenta de la JEP se mostró “optimista porque en estos tres años presentamos un balance del que nos sentimos orgullosos.

En Colombia se habla de si es sano para el país insistir en la búsqueda de la verdad, profunda y plena. De si acaso eso no significa abrir heridas o propiciar más dolor. Pero esas heridas de la guerra son las heridas que tenemos que paulatinamente que cerrar como sociedad, sin que esto implique olvido, silencio, desconocimiento de las víctimas a las que debemos dignificar y visibilizar”.​

Finalmente, la magistrada Linares lamentó que frecuentemente tenga que acudir al reclamo del respeto a la autonomía e independencia que se les debe a los jueces en cualquier país que se predique democrático y agradeció a los magistrados y magistradas Danilo Rojas, Marcela Giraldo, Ana Manuela Ochoa y Heydi Baldosea por la organización de un evento que puso a Colombia en el centro de discusión sobre la justicia transicional del mundo.

Más de 2.500 personas de Colombia, Estados Unidos, Suiza, México, España, Holanda, Bélgica, Alemania, Finlandia y Perú participaron en el encuentro que concluyó este 30 de octubre.