Este programa, diseñado por la Dirección Académica de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, busca ayudarle a la población estudiantil que está próxima acceder a la educación superior a identificar y mejorar aspectos individuales relacionados con intereses, aptitudes y estilos de aprendizaje, entre otros aspectos que les permitan tomar decisiones conscientes y útiles sobre su futuro profesional.

Según el Sistema Nacional de Información de Educación Superior (SNIES), en 2019 se inscribieron en Colombia 2.124.546 jóvenes a diferentes niveles de educación superior, pero solo 1.001.217 fueron admitidos, es decir que alrededor del 52 % de los jóvenes que aspiran continuar sus estudios no tienen la oportunidad.

Esto hace que ellos se sientan como “un barco a la deriva” porque consideran que sus condiciones económicas no les permiten estudiar, o no saben cuál carrera elegir, además de enfrentarse a la falta de competencias básicas para asumir un nivel universitario.

Para ayudar a solucionar a esta problemática, el programa UN Itinerante cuenta con dos pilares fundamentales: 1) brindarles a los estudiantes de las instituciones de educación media (IEM) herramientas para potenciar sus competencias y prepararlos para su salida del bachillerato, por medio de la implementación de Semilleros Tempranos, y 2) garantizar su acceso a una plataforma gratuita de orientación vocacional.

Paula Carolina Cardona, coordinadora Académica de la UNAL Sede Manizales, señala “que durante este año se han realizado Semilleros Tempranos en los colegios públicos de Caldas, así: Pío XII, en Salamina (68 estudiantes), Colegio Sinaí, en Manizales (49 estudiantes) y Colegio Liceo Isabel La Católica, en Manizales (45 estudiantes), los cuales contaron con la participación de los estudiantes de los grados 8 y 11”.

“En estas IEM se entregaron más de 100 kits stem, con los que se les enseñó a los estudiantes cómo ensamblar sus partes y realizar prototipados como un generador casero, semaforización, alarma casera, selector de basura y riego automático, entre otros. Estos proyectos facilitan la inserción de los estudiantes en la revolución y tecnologías 4.0 y les ayuda a potenciar las habilidades de las 4C de la innovación: creatividad, pensamiento crítico, habilidades comunicativas y trabajo colaborativo”, menciona.

Gerónimo,un estudiante de grado 11 del colegio Pío XII de Salamina, afirma que “el programa me ayudó a confirmar que tengo competencias y vocación para la ingeniería electrónica. Me presenté a la UNAL Sede Manizales y tal vez logre ingresar para el próximo semestre”.

Al respecto, la administradora Cardona afirma que “estos son colegios públicos ubicados en zonas de alta vulnerabilidad y bajos recursos, de modo que se pueda abrir una ventana de oportunidad a estas comunidades que no conocen las bondades de la educación superior, especialmente en el sector público”.

A través del registro gratuito en la plataforma de orientación vocacional de uso masivo http://unitinerante.manizales.unal.edu.co/, los estudiantes podrá identificar sus intereses, las actividades por las que suelen sentir afinidad o gusto y que a la vez operan como motivación para aprender algo. También identifican las competencias para estudiarlas o investigarlas, cuáles son sus aptitudes, habilidades o destrezas para tener un buen desempeño en determinadas actividades, formas de aprender mejor y resolver problemas cotidianos, académicos o laborales.

El test realizado en esta plataforma arroja 4 formas de aprendizaje: activo, reflexivo, teórico y pragmático, y el nivel de su capacidad de razonamiento, la habilidad o destreza cognitiva que les permite resolver problemas y aprender de manera eficiente y eficaz.

“La información relacionada con aspectos socioeconómicos nos permite conocer las condiciones del aspirante o del estudiante universitario”, afirma la coordinadora Cardona.

Orientación socioocupacional

Durante 8 meses el programa UN Itinerante trabajó dos horas semanales con los estudiantes de los colegios públicos y logró implementar procesos de orientación socioocupacional, ya que se identificaron casos en que los aspirantes aún no tenían claros sus intereses y habilidades para vincularse a la educación superior o, en el caso de los estudiantes regulares, las dificultades para el reconocimiento de su proyecto de vida con respecto a su formación profesional.

“El programa ha sido muy chévere porque me ha ayudado a mejorar mi expresión oral y además derribó el mito de que la educación superior, y especialmente la UNAL, no es para todas las personas, sino solo para la gente que tenga buenos recursos económicos”, destaca Juana, una de las participantes.