Al anunciar hace varias semanas la Fiscalía General de la Nación la investigación al parlamentario  senador Mario Castaño, comenzó el análisis del futuro de su futuro en el Congreso de la República.

Según reveló el ente investigador, Castaño lideraba una organización dedicaba al cobro millonario de recursos para la entrega de cargos públicos en varios departamentos del país.

Con un total de 68.351 votos, Castaño se quedó con una de las 15 curules que otorgó el Partido Liberal en las pasadas elecciones, una de las mayores votaciones, quedando por debajo del Pacto Histórico y el Partico Conservador

Este miércoles, cuando se posesionó el nuevo Congreso de la República,  el dirigente político caldense no se pudo posesionar por estar recluido en la cárcel La Picota de Bogotá al aplicarse una medida de aseguramiento de la Corte Suprema de Justicia

Ante la situación del congresista Castaño hay dos opciones: La mesa directiva del Senado está a la espera de la providencia ejecutoriada para decidir si se decreta la silla vacía con la que los liberales perderían esa curul. La otra opción es que se decida llamar a quien sigue en la lista del partido Liberal, que en este escenario sería para Sara Castellanos.

De darse alguna de las anteriores opciones en parlamentario caldense no podrá continuar en el Congreso de la república.