El futuro del café está en los laboratorios

Este nuevo milagro puede ser posible tras el trabajo que adelantan entidades como el Centro de Bioinformática y Biología Computacional – BIOS, en Manizales y Cenicafé, en Chinchiná.

Por Carlos Urrego Zuluaga

Las variedades de café que conocemos hoy, como Colombia, Castilla, Costa Rica, Caturro o Maragojito, podrían, en breve, ser cosa del pasado. Con el descubrimiento del genoma de la planta, avanza con mucho éxito en el país la bioinformática, con la que la ciencia puede producir nuevas variedades, más resistentes, más productivas y de mejor calidad. Todas las plantas tienen características muy interesantes para los investigadores, una de estas es la gama de variedades y la posibilidad que existe de poderlas combinar.

En teoría se pueden asociar marcadores moleculares relacionados a la resistencia a una plaga que diezme el café como la broca o la roya, por ejemplo, si tú tienes una variedad que es resistente pero comercialmente no es atractiva, se puede realizar una recombinación con otra que sea muy atractiva a nivel comercial pero que no se enferme, para así lograr una planta atractiva y resistente, es decir, que dentro de poco quizás sea posible mejorar la variedad Colombia (arábiga), Castilla, Costa Rica, Caturro o Maragojito del café.

En las últimas décadas el café ha sufrido, enfermedades como la broca y la roya, el crudo invierno del 2011, el precio del dólar y el mercado internacional, que finalmente parece un poco más equilibrado; 11.7 millones de sacos producidos en los 12 meses recientes es una alentadora noticia para las cerca de 500 mil familias que viven del grano, un crecimiento de un 25 por ciento si se compara con el año pasado, según cifras del Comité de Cafeteros. Algunas de estas variables son susceptibles de mejorar, con las nuevas investigaciones.

Historia de rezos y café
Colombia cuenta con uno de los cafés más suaves del mundo, reconocido por su sabor y aroma, pero, ¿sabía usted que este grano se lo debemos al pecado y al perdón de Dios?, sí, así como lo lee, por allá en 1835 se empezó a cultivar gracias a que un sacerdote de la época le ponía de penitencia a sus feligreses, no solo rezar unos cuantos padre nuestros y donar algo a la caridad, sino sembrar café, así, poco a poco, este cultivo se expandió por departamentos como: Santander, Cundinamarca, Antioquia, Caldas, Quindío y muchos otros.

Se podría inducir que sin el pecado, sin la confesión de los mismos y sin esa necesidad de sentirse perdonados, cabe la posibilidad de que el café no hubiera llenado nuestras montañas de ese verde oscuro y olor característico.
Centro de Bioinformática.150 años después de las primeras plantaciones de café, la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI), hacen parte trascendental del desarrollo económico de cualquier país y diferentes sectores y Colombia no es la excepción. Con el trabajo de entidades como el Centro de Bioinformática y Biología Computacional – BIOS, en Manizales, Cenicafé, entre muchos otros, el cultivo del grano se ha tecnificado, se ha unido con las tradiciones culturales en búsqueda de regresarlo a ese lugar privilegiado en la mesa del mundo y el corazón de los colombianos.

El científico del Centro de Bioinformática, BIOS, Miguel Guevara, explico que dentro de las plantas aparece una característica muy particular y es que hay variedades y esos rasgos entre variedades pueden llegar a combinarse, lo cual podría llegar a generar nuevas particularidades en el café o cualquier planta. Esto con el objetivo de mostrar algunas de las bondades de esta disciplina que se consolidó a mediados de los 90s luego del proyecto del genoma humano.

Según Jairo Soto Betancur, cafetero con más de 30 años de experiencia en el campo, los problemas más comunes son la baja calidad por la falta de abono y fertilizantes que combatan cualquier tipo de pestes, para esto varias técnicas de investigación de alto nivel se llevan a cabo desde centros como BIOS.

Propiedades nutritivas
Con la bioinformática es posible modificar las propiedades nutritivas de productos como el café y a través del secuenciamiento genético se pueden hallar características, por ejemplo ¿por qué la broca afecta al café? Precisamente en el genoma, que es el perfil genético de la planta del café, está esa respuesta, explica Andrés Hernández, investigador de BIOS.

Uno de los grandes objetivos de BIOS es transformar nuestros sectores productivos, a través del aprovechamiento sostenible de la gran biodiversidad que nos rodea, para que Colombia base su economía en una bioeconomía, imagínese si lográramos desarrollar un cultivo mucho más fuerte y llamativo del café o de cualquier otra planta, esto es lo que se quiere hacer con el apoyo de la empresa privada y la investigación de la academia, un ecosistema creativo e innovador.

¿Un nuevo café?
Todos los seres vivos tienen su información básica definida por el ADN, la bioinformática busca estudiar y analizar la estructura de esa secuencia genómica. En este tema BIOS puede hacer parte, trabajando de la mano con el gobierno, la academia y la empresa privada para generar diferentes especies de café que sean resistentes a enfermedades y a condiciones climáticas, y de esta manera erradicar las afecciones que afectan al grano , explicó Hernández.

Un ejemplo en este tipo de procesos es Estados Unidos con la modificación genética del trigo, el cual se puede cultivar en zonas desérticas porque necesitan muy poca agua para sobrevivir. Un avance importante en esta materia es lo que ha logrado Cenicafé, entidad que cuenta con cerca de 2 mil variedades del grano, con un empujón grande entre las entidades públicas y privadas. Vamos a encontrar grandes características, plantas grandes, productivas, aromáticas, con alto o bajo nivel de cafeína, resistentes, enfermizas, esa conjunción de particularidades se pueden unir en una nueva variedad y esto, muy seguramente, le daría un vuelco al mercado cafetero nacional e internacional, concluyó Guevara.

Como dice el cafetero Jairo Soto da susto probar otras especies que no se hayan utilizado mucho, pero la creación de variedades no es un proceso nuevo, lo que aún no conozco bien es lo que están haciendo para curar las enfermedades que le dan al café, eso sería muy bueno. De esta manera el café de Colombia en poco tiempo seguirá siendo el más suave, el que tiene mejor aroma y ahora la muestra de que la ciencia y el trabajo conjunto pueden desarrollar una economía, fortalecerla y darle un nuevo aire.

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