Son 44 mil las víctimas de la Policía por el conflicto armado

POLICIA VICTIMAS

Los uniformados junto con sus familias afectadas, valorados por la ley de víctimas representan un 30 por ciento del total de integrantes de la institución.

De las 44.500 víctimas, en la actualidad 9.343 trabajan en el organismo policial. Además, hay 120 desaparecidos, cuyas familias esperan conocer la verdad para reconciliarse con la sociedad.

Las cifras fueron entregadas por el teniente coronel Fernando José Pantoja, director del Centro de Memoria Histórica y del Programa de Víctimas de la Policía Nacional, en la Cátedra de la Paz que realiza la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales.

Según el coronel, “no solo son los miembros de la Policía los que portan el uniforme, sino también sus familias, amigos y vecinos. Estos datos son analizados en la institución, pero además son validados por la Unidad de Víctimas, entre 1985 y 2015, es decir que tienen validez jurídica”.

Para el oficial, el tema de los desaparecidos es el más complejo, en su mayoría en el sur del país, en la costa norte y en Antioquia. Se trata de familias que reclaman la verdad de los grupos armados subversivos de la guerrilla (Farc y ELN) y los paramilitares. Por eso, trabajan con ellos en procesos de paz y reconciliación, además de tener una policía más cercana al posacuerdo.

Docentes de la Cátedra de la Paz de la U.N., manifestaron que el tema es de máxima trascendencia, teniendo en cuenta que la Policía Nacional es la institución más cercana a los ciudadanos y debe asumir, en amplias zonas del país, la seguridad del posacuerdo.“Como actores legales del conflicto armado, la cifra de 44.500 policías víctimas refleja los efectos reales de la guerra y la imperiosa necesidad de encontrarnos en el perdón, la reconciliación y la paz”.

En la actualidad, la Policía Nacional cuenta con 185 mil uniformados en todo el territorio, de los cuales 5.000 trabajan en temas relacionados con la implementación de los acuerdos, memoria histórica y víctimas, así como en las zonas veredales de desmovilización.

Apoyo de la U.N.

Para los docentes este panorama merece que las instituciones de educación superior trabajen en generar conocimiento y que se entreguen herramientas que les permitan a los diferentes sectores de la sociedad reflexionar y entender cómo se fortalece un país que termina una confrontación armada y cómo debe avanzar en la formación de una nación diversa e incluyente.

De ahí la importancia de trabajar en la Cátedra de Paz, para que las nuevas generaciones conozcan los aspectos más importantes de la historia de Colombia en relación con la superación del conflicto armado que afectó al país durante 52 años, pero que además puedan aportar con sus diversas visiones del posacuerdo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.