Cultura de la legalidad fortalece la democracia

El control en las entidades territoriales y las reformas de sanciones efectivas son algunas de las prácticas internacionales en la lucha contra la corrupción.

Así quedó en evidencia en el “Tercer Foro Internacional sobre Probidad y Transparencia: Buenas prácticas internacionales en la lucha contra la corrupción”, organizado por la Vicerrectoría General y la Secretaría General de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Para la profesora Dolly Montoya Castaño, rectora de la UNAL, “la lucha contra la corrupción es un reto muy importante para el país y en el cual la Institución está muy comprometida. […] Sin lugar a dudas, acabar el flagelo de la corrupción es una tarea fundamental de las instituciones educativas, pues no hay otra manera de derrotarla que no sea con la formación de seres humanos integrales, que sean agentes de cambio ético y socialmente responsables, así lo propone la misión de la UNAL. […] Debemos formar desde el ser y no desde el tener, eso es una formación ética y para la transparencia”, subrayó la directiva.

En ese mismo sentido, la licenciada Edilma Alemán de Hoyos, miembro de la Cámara Colombo Panameña y encargada de Negocios de la Cancillería Panameña, señaló que la transparencia y la probidad están en la cultura de la legalidad, entendida como “el cúmulo de normas y comportamientos sobre cómo el ser humano se relaciona con las leyes y las entidades que las aplican”.

De igual manera, explica que la cultura de la legalidad es la herramienta fundamental para fortalecer la democracia, pues no solo tiene que ver con exigirle honestidad a una entidad, sino que también abarca el comportamiento que tiene el ciudadano ante una ley.

Para lograr la cultura de la legalidad es necesario ejercer “los deberes ciudadanos, por ejemplo, conocer nuestra división política, saber qué reclamarle a los políticos y cuál es su plan de acción […], porque entre más alejados y distraídos estemos, más propensos somos a la corrupción”, expresó la licenciada.

También enfatizó en la conexión entre la corrupción y el crimen organizado: “mientras más vulnerable yo sea ante la corrupción, voy a ser el brazo operativo del crimen organizado”, agregó.

Francia, una lucha constante contra la corrupción

Dentro de la cuota internacional estuvo el embajador de Francia en Colombia, Gautier Mignot, quien expuso la experiencia de su país y las estrategias implementadas en la lucha contra la corrupción.

Al respecto, sostuvo que esta lucha es permanente, “puesto que este flagelo evoluciona, la sensibilidad de la gente a la corrupción también cambia, además de socavar las democracias y ahora más allá de su impacto negativo económico, hoy es un reto político y ciudadano esencial”.

Como una de las estrategias para prevenir y luchar contra la corrupción se resalta la creación de la Alta Autoridad, que tiene como objetivo prevenir y llevar a los responsables a tener un comportamiento ejemplar respetando su vida privada.

“Entre las funciones de esta Alta Autoridad figura recibir las declaraciones patrimoniales y de interés de los casi 16.000 franceses electos o no (miembros del Gobierno, congresistas, consejeros y asesores del presidente de la república y dirigentes de empresas públicas), las cuales son diligenciadas en línea y revisadas y publicadas para que cualquier ciudadano las pueda ver”, explicó.

Por otra parte, Francia también ha innovado con la Agencia Francesa Anticorrupción (AFA) que está vinculada con los ministerios de Justicia y de Hacienda.

“Esta agencia tiene dos misiones: la primera, de consejo, que está relacionada con la formación y la creación de un plan plurianual de lucha contra la corrupción y la elaboración y actualización de recomendaciones para las entidades públicas y las empresas; la segunda es el control y evaluación de toda la reglamentación”, detalló.

En el evento también estuvieron como panelistas la docente Whanda Fernández León, de la UNAL; la doctora Sandra Ximena Martínez, de Transparencia por Colombia; la doctora Liliana Caballero, procuradora delegada para la Vigilancia Preventiva de la Función Pública, de la Procuraduría General de la Nación; el funcionario Edinson Gabriel Malagón, del Departamento Administrativo de la Función Pública, y la exdeportista colombiana María Isabel Urrutia, experta en derechos humanos.

La UNAL, a través de las actividades de su Plan Anticorrupción y de Atención al Ciudadano, disponible para consulta en el enlace  http://unal.edu.co/transparencia-y-acceso-a-informacion-publica.html , continuará fortaleciendo los mecanismos de control a su gestión, respondiendo así a su compromiso social con la educación superior del país.

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