La Fiscalía General de la Nación, Seccional Caldas, logró que un juez condenara a 32 años y dos meses de prisión a John Nicolás Morales Posada, por el asesinato de su esposa Paola Andrea Salazar Zapata.

Los hechos ocurrieron el 10 de febrero del 2017, en Anserma, occidente de Caldas.

De acuerdo con lo que se dio a conocer durante las audiencias, Medicina Legal determinó, inicialmente, que la muerte de la víctima había sido por un suicidio, ya que había ingerido 20 pastillas para dormir.

Sin embargo, tras iniciar las indagaciones y las entrevistas a familiares, amigos y testigos, los investigadores comenzaron a sospechar de la versión del esposo.

Por eso la Fiscalía le solicitó al Instituto Nacional de Medicina Legal otro análisis de la muerte de Salazar Zapata.

Fue así como en las fotos que le tomaron al cuerpo de la víctima en la inspección técnica del cadáver, el día de los hechos, se observan rasgos que permitieron determinar que se trató de una asfixia mecánica.

Además, se estableció que el medicamento que había tomado sólo provoca la muerte si se ingieren unas 6.000 pastillas.

En el desarrollo de la investigación fueron clave los testimonios de familiares y amigos para esclarecer el caso.

De hecho, el día de su muerte, en horas de la mañana, la familia de Paola Andrea trató de comunicarse con ella, pero no respondió ni a las llamadas ni los mensajes. Así que le pidieron a Morales Posada que les abriera la puerta de la casa, pero argumentó que no tenía llaves de la vivienda porque desde hacía cinco días ella lo había echado de la casa y se las quitó. Así que decidieron tumbarla.

Los familiares la hallaron en su cama con dos frascos de medicamento vacíos a su lado y pensando que aún estaba con vida, la trasladaron a un centro asistencial donde les confirmaron que hacía varias horas había muerto.

Los funcionarios del CTI, al indagar a uno de los testigos, manifestó que había visto salir de la residencia el día de los hechos, en horas de la mañana, a Morales Posada. Y que él guardó las llaves en un canguro. Otra persona también señaló que esa mañana fue a su casa y angustiado le dijo que la había embarrado pero que no le dio más explicaciones.

Se conoció, además, que la pareja tenía problemas, ya que ambos sostenían relaciones por fuera del matrimonio. Y que Paola Andrea le habría asegurado que se iba a separar y que se iría a vivir a otro país. Además, cercanos a la víctima dijeron que Morales Posada la amenazó de muerte, porque no solo perdería a su esposa sino también su trabajo ya que dependía económicamente de un negocio que le administraba a su suegro.