El coordinador del Grupo de Retornos y Reubicaciones de la Unidad para las Víctimas, Jonathan Forero, dijo que en esta oportunidad de las 145 familias, 122 irán al Chocó y el resto a Risaralda, las que se habían quedado por temas de salud y otras circunstancias. Serán en total 490 personas las que regresarán a Bagadó  y Pueblo Rico, en una segunda fase de apoyo.

Forero explicó que la Unidad para las Víctimas entregará a los retornados ayudas necesarias para garantizar la sostenibilidad en el territorio y por ello, ha gestionado ayuda humanitaria, kits de habitabilidad que les permitirán, cuando lleguen a su territorio, adecuar de manera digna sus hogares.

Hemos gestionado también la portabilidad en salud, las inclusiones en el sistema educativo de sus hijos y oferta por parte del Departamento de Prosperidad Social, del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, de la Gobernación”, precisó el coordinador tras insistir en que, en ese sentido, “lo que se aporta es para que estas personas no tengan por qué volver a Bogotá a pasar esas difíciles circunstancias.

Todo apunta a que los vamos a retornar el próximo lunes 20 de diciembre, para que el 21, les entreguemos los kits y el apoyo de transporte de mulas y despleguemos toda la operación para que lleguen felizmente a sus hogares, dijo.

También informó que en las fases 1 y 2 de este retorno, la Unidad ha desembolsado 1.500 millones de pesos, además del transporte que ha facilitado el Distrito Capital, así como el apoyo de los entes territoriales de Pueblo Rico y Bagadó, ente otros.

Hace 20 días la Unidad para las Víctimas apoyó el retorno y la reubicación de 415 personas de 113 núcleos familiares de la comunidad Emberá Chamí hacía Risaralda, en un trabajo conjunto con las alcaldías, las gobernaciones y entidades del SNARIV.