En el departamento de Risaralda aún hay 461.113 usuarios pendientes por la aplicación de alguna dosis: 103.081 para la primera, 148.295 para la segunda y 209.737 para el refuerzo.

Según datos de esa EPS,  34.219 mayores de 70 años aún no cuentan con las tres dosis. De esta población, casi 5.000 personas aún están pendientes por aplicación de la primera vacuna.  40.000  niños, entre los 3 y 11 años, no han sido llevados a las IPS vacunadoras habilitadas por la entidad.

Frente a la desbordada propagación de Ómicron,  el Ministerio de Salud hizo un llamado a los ciudadanos para que accedan a la vacunación y completen el esquema recomendado, la opción más segura para reducir la gravedad de la enfermedad y la muerte por COVID 19.

La insistencia que hace el Gobierno para acelerar la aplicación de los biológicos, parte de la necesidad de alcanzar la inmunidad de rebaño, y más teniendo en cuenta la gran cantidad de colombianos que aún están pendientes por recibir las dosis.

“Tenemos en lista más de 100.000 risaraldenses que aún no han accedido a la primera aplicación, es decir son 100.000 personas que no sólo podrían adquirir el virus y poner su vida en riesgo, sino que pueden llegar a ser potenciales transmisores de una cadena que estamos deteniendo con acciones enfocadas en la prevención, con vacunación, con elementos de protección personal, entre otras acciones”, explicó Frank Huerta, gerente regional de Medimás EPS para el eje cafetero.

“Cohorte Esperanza”, una radiografía de la vacunación contra COVID 19

En el informe titulado “Cohorte Esperanza”, dado a conocer por MinSalud, se detalla cómo la vacunación, por grupos de edad, reduce las posibilidades de hospitalización y muerte por COVID 19. En ese sentido, por ejemplo, las personas jóvenes, entre 40 y 49 años, que no han sido inmunizadas, tienen una posibilidad 127.2 veces mayor de ser hospitalizadas, en comparación con aquellas que sí han recibido cualquiera de las vacunas.

“Para ese grupo poblacional, entre los 30 y los 49 años, tenemos estimado que 68.000 personas en Risaralda aún no han accedido a la primera y segunda aplicaciones:26.709 para la dosis inicial y 41.740 para la siguiente. Jóvenes que, en caso de tener un estadio grave de la enfermedad, podrían requerir acceder a una UCI, que es precisamente lo que no esperamos”, explicó Huerta.

El director de Epidemiología y Demografía del Ministerio, Julián Alfredo Fernández, también señaló que el grupo de 50 a 69 años tiene un riesgo de 72.3 veces mayor de internación y, lo que más preocupa, de 132.8 veces más riesgo de morir, en comparación con las personas que cumplen con el esquema completo.

En ese rango, la EPS tiene identificados a 97.342 usuarios que podrían evitar la hospitalización o el deceso, con las vacunas. De esta manera, 17.846 no se han administrado la primera dosis, 25.249 la segunda y 54.247 la tercera.

Para la población de 3 a 11 años hay 39.391 menores que no han sido llevados a los puntos de vacunación, de los cuales 18.597 están pendientes por la primera dosis. En cuanto a los de 12 a 29 años, se tienen caracterizados 88.411 adolescentes y jóvenes sin vacuna, entre los que se encuentran más de 35 mil risaraldenses que no tienen ni siquiera la primera administración del biológico.

“En definitiva, sumando todos los grupos etarios, tenemos que en el departamento son 461.113 usuarios que necesitan tener completo su esquema, incluyendo el refuerzo”, recordó el gerente regional de Medimás EPS.

En Risaralda, la entidad ha garantizado la vacunación completa a 113.661 personas, con una cobertura del 53.60 %. Entre tanto, en articulación con distintos actores del departamento, la EPS adelanta una estrategia para evitar que se tenga un incremento en la positividad para COVID 19, durante este mes, a propósito de la llegada de Ómicron al país.

Dentro esas directrices dadas desde el gobierno nacional, uno de los elementos clave para tener en cuenta es la continuidad del programa PRAS (Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible), y, frente a ello, la entidad ha dispuesto de un equipo que viene recorriendo los distintos municipios en donde la EPS hace presencia.

“Hacemos el rastreo y garantizamos la toma de muestras para personas con sintomatología, así como también hacemos la captación de los contactos cercanos con el propósito de disminuir la cadena de transmisión”, subrayó Huerta.