La Comisión Quinta de Senado de la República, realizó Audiencia Pública, para evaluar el proyecto que prohíbe el uso del glifosato y sus derivados en la implementación de la política nacional de drogas.

El presidente de la Comisión, el senador Guillermo García Realpe, (Partido Liberal), al inicio de la sesión dijo: “la temática de la lucha contra el narcotráfico y la utilización de mecanismos como la aspersión aérea, es muy importante, por lo cual se hace necesaria la presencia de los invitados especiales, sus ideas, experiencias y los resultados e investigación y aplicación de programas para evaluar el proyecto 120 de 2020.”

Seguidamente, el asesor de la Dirección de Políticas de Drogas y actividades relacionadas, del Ministerio del Interior, Alexander Rivera Álvarez, afirmó que solo el 5% del uso es para cultivos lícitos, entre los cuales se cuentan los cultivos de algodón, arroz, maíz, café, plátano, banano, caña, potreros y para sorgo, incluso para cultivos forestales.

“En el 2003 por recomendación acogida por el ICA se autorizó ese incremento de los 10.4 litros por hectárea en la formulación comercial, que acató el Consejo Nacional de Estupefacientes.”

El Mayor General Jorge Ruíz Ramírez, director de la Policía Antinarcóticos, dio cifras de resultados de programas de erradicación manual con un informe de 227 bloqueos, 209 asonadas,12 hostigamientos, 3 policías muertos, 39 policías heridos, 2 erradicadores muertos,17 artefactos improvisados con explosivos,16 ataques a patrullas y 34 policías privados de su libertad o llamado secuestro.

Recordó que “en 2015 se suspendió el programa de aspersión aérea, una de las herramientas que tiene la Policía Nacional para controlar el incremento de los cultivos ilícitos en el país.”

Senadores cuestionan

El senador Jorge Eduardo Londoño, (Partido Alianza Verde), afirmó que según el Ministerio de Justicia los cultivos ilícitos en áreas de manejo especial: 10 municipios tienen el 44% del total del cultivo del país, el 5 % está en parques nacionales naturales, el 10% en resguardos indígenas,

El 16% en territorios de comunidades negras y el 5% del territorio colombiano concentra el 62% de la problemática. “una premisa fundamental es que todos queremos que se termine con los cultivos de uso ilícito,pero en lo que no estamos de acuerdo es con la manera en que se debe hacer.”

El senador, que en esta audiencia pública se enfocó en el tema salud y dijo que se debía defender la aplicación aérea del glifosato en Colombia fue Alejandro Corrales, (Centro Democrático). “el consumo de drogas ilícitas es responsable de más de 750 mil muertes al año.

Casi 700 personas han resultado mutiladas erradicando, 126 de la fuerza pública han muerto, y cero muertes con el uso del glifosato en aspersión aérea. Se justifica o no seguir arriesgando vidas y tener dudas en que hay que aplicar. El enemigo no es el herbicida, no es el glifosato, sino el narcotráfico y los violentos”.

El senador Pablo Catatumbo, (Partido FARC) aseguró que el mismo Congreso de los Estados Unidos reconoció que fue un fracaso en cuanto a la lucha contra el narcotráfico, según innumerables estudios sobre los efectos negativos del glifosato en la salud y el medio ambiente, como lo establece el reciente informe de la Comisión de Política de Drogas del Ministerio Occidental del Congreso de los Estados Unidos,

El cual reconoce que el Plan Colombia, en el que Estados Unidos invirtió más de 10 mil millones de dólares para erradicar definitivamente el narcotráfico en el país, no dio resultados. “aún algunos representantes y el gobierno sigan insistiendo en el uso del glifosato e insistir en ese camino tercamente es una equivocación. La respuesta es un no rotundo.”

Entre tanto el senador Antonio Sanguino (Partido Alianza Verde), dijo que con frecuencia cuestionar la política de fumigación con glifosato y los programas de erradicación forzosa de los cultivos ilícitos no es admitida. Reiteró que se debían plantear otras alternativas, más eficientes y más exitosas para la erradicación y sustitución de cultivos ilícitos.

“En los programas de fumigación, el uso del glifosato es absolutamente dañino y nefasto, con relación a los efectos dañinos que tiene en la agricultura comercial. En 39 países se ha avanzado en la restricción del uso del glifosato basados en los principios de la aplicación y de la prevención.”

Por otro lado, el senador José Obdulio Gaviria, (Partido Centro Democrático) manifestó: “no todos quieren que se termine la siembra de la coca, lo que están en ese negocio no quiere, la gente pobre que vive de eso tampoco quiere, como no quieren las grandes organizaciones del narcotráfico. Este proyecto lo que quiere es que no se termine.

Apoyamos al gobierno, le hacemos un gran favor a la seguridad a los líderes sociales, al medio ambiente, evitando que Colombia se convierta en una república cocalera.”

En línea sobre el tema de la salud frente a la aspersión del glifosato, el senador Jorge Robledo,( Partido Polo Democrático) dijo: “no al narcotráfico, es un delito y debe ser perseguido, pero este negocio es una cadena, que tiene en la mitad a los narcotraficantes y a los campesinos de hoja de coca, y al final a los consumidores. Los cultivadores y consumidores son víctimas. La persecución debe centrarse en el narcotráfico.”

Organizaciones Invitadas

Mientras que del Movimiento Ambientalista Colombiano el Médico, Camilo Prieto, se refirió a la toxicidad. Aseguró que se permiten aspersiones hasta 50 metros de altura, concentraciones a 200 metros de los cuerpos de agua, concentraciones del glifosato hasta 7 o 10 más elevados que la agricultura convencional.

“Esas altas concentraciones de glifosato impactan a poblaciones cercanas, tanto de seres humanos y no humanos, también al ecosistema alrededor. Cualquier medicamento, dependiendo de la dosis puede convertirse altamente tóxica.”

Por su parte, José Obregón de la Asociación de Consejos Comunitarios y Organizaciones Étnicos Territoriales, dijo: “les hablamos 74 consejos comunitarios quienes vivimos la primera fumigación en estos colectivos ancestrales, padecimos el tema de la seguridad alimentaria.

No estamos para defender el narcotráfico, le estamos apostando a la sustitución de cultivos de uso ilícitos y todos los municipios firmamos ese acuerdo voluntario, pero que se nos permitan otras alternativas, con viabilidad de comercialización y tener una vida digna.”

Así mismo, el exMinistro Eduardo Díaz Uribe, hizo alusión a la aspersión en Colombia con un documento del Ministerio de Justicia del año 2016. “está demostrado que no existe una relación directa entre la fumigación y aspersión aérea de glifosato con la disminución o aumento de los cultivos ilícitos en función de que se fumigue o no se fumigue.

Una serie de demostraciones cuantitativas donde se aumenta la aspersión no es cierto que existe esa relación directa”. Santiago Henao , del programa de Postgrados de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de Medellín, reiteró que “hay que analizar la responsabilidad del Estado en el uso del glifosato y no se puede tomar decisiones que lleven a la afectación de la salud de las personas”.

Por la Universidad del Valle, Fabian Méndez Paz, dijo: “en estudios animales en in vitro son evidentes y consistentes los impactos negativos del glifosato en su vida reproductiva. Además, bajo el principio de precaución es necesario que se tomen decisiones que prevengan la exposición al glifosato a mujeres en estado de embarazo, sus hijos y parientes.”

De igual forma, Noraldo Díaz, de la Coordinación Nacional Agraria, dijo que los gobiernos de turno no han tenido la voluntad política con las comunidades. “por qué quieren seguir insistiendo en la aspersión aérea, es un fracaso y cuesta una millonada, ¿quién se quiere beneficiar?, preguntó.

Mientras que, de la Universidad de los Andes, Victoria Mora, afirmó “esa transición hacia otras formas de erradicación debe construirse con las comunidades. Recomendamos revisar que el principio a la prohibición de glifosato en el principio de precaución para tomar medidas frente a un riesgo significativo para la salud.”