El director de la Jefatura de Gestión del Riesgo de Caldas, Félix Ricardo Giraldo Delgado, explicó que el volcán presentó un incremento en la magnitud de movimientos telúricos asociados a fracturamiento de roca y movimiento de fluidos al interior del macizo volcánico.

Igualmente, manifestó que se monitorea permanentemente y de ser necesario, si continúan los síntomas de inestabilidad, se cambiaría de nivel de alerta. Esto con el fin de tomar todas las medidas necesarias para garantizar seguridad a la comunidad y, en caso tal, evacuar hacia los lugares preestablecidos.

Solicitó estar preparados ante cualquier emergencia,  y a través de la Secretaría de Medio Ambiente  hizo un llamado a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo que se encuentran en el área de influencia del volcán para estar preparados ante cualquier cambio y activar los respectivos planes de contingencia.

“Hacemos un llamado a los Consejos de Gestión del riesgo de Chinchiná, Manizales, Palestina y Villamaría a estar alertas ante posibles cambios en el comportamiento del volcán y poner en práctica los planes de contingencia ante erupción volcánica por flujos de escombros o lahares en las cuencas de los ríos que nacen en la parte alta del Nevado del Ruíz; también por caída de material incandescente, sea ceniza volcánica o flujos piroclásticos en la parte alta de macizo”, agregó Girado Delgado.

El funcionario hizo un llamado a la comunidad a estar alerta ante cualquier aceleración del proceso volcánico y ante cambios en su actividad, además, recomendó hacer uso oportuno y adecuado de tapabocas cuando se presente dispersión de ceniza volcánica. “Debemos protegernos las vías aéreas: nariz y boca, para evitar que estas partículas ingresen al sistema respiratorio y generen afecciones, y estar atentos a los comunicados oficiales”, añadió.