Se trata de membranas de musgo cultivadas bajo condiciones especiales y que posteriormente se utilizan para cubrir los techos de edificaciones como cubiertas verdes.

La innovación y la potencialidad de estas cubiertas es que se adaptan a lo construido, sin hacer modificaciones en el tejado ni en la estructura de la edificación.

 “Soy un joven santarrosano. Me autodenomino arquitecto ambientalista, con raíces rurales y campesinas y con tradiciones culturales del campo. Tengo un propósito superior: habitar el territorio de una manera correcta, entendiéndolo y en la búsqueda de cómo transformar el mundo”.

Con estas palabras se define Cristian David Hurtado, quien fue uno de los 3 finalistas de Risaralda de la convocatoria nacional de Talento SENA, en la categoría “Ecosistemas para la Innovación”, con su empresa Biomimesis.

Lo realmente sorprendente es ver cómo después de 26 ensayos logró un prototipo que ha sido validado gracias a la tutoría de Tecnoparque nodo Pereira. “Si Tomas Alba Edison hizo miles de intentos para crear la bombilla, ¿Por qué yo no podía hacer lo mismo?”, expresó este joven de 23 años

¿De dónde y cómo nace su proyecto? “Todo empezó cuando me involucre en el tema de las cubiertas verdes. Un día durante mi carrera me encontré un calcetín o media poblada de musgo en un tejado. Allí pude observar que este material vegetal sobrevivía en ese textil. Con todo el análisis realizado empecé a desarrollar membranas que son más livianas, económicas y de fácil mantenimiento”, expresó Hurtado.

Por eso, la innovación y la potencialidad de las cubiertas con musgo es que se adapta a lo construido, sin hacer modificaciones en el tejado ni la estructura de las edificaciones, sin costos elevados; por el contrario, reduce en un 80% de lo existente en el mercado.

Se trata de membranas de musgo cultivadas bajo condiciones especiales y que posteriormente se utilizan para cubrir los techos de edificaciones como cubiertas verdes. De esta manera se limpia el aire, se purifica el agua, se regula la temperatura y se reconstruye la naturaleza. Una técnica innovadora y única en el mundo con la cual se espera transformar la esencia de las ciudades tropicales.

En síntesis, Biomimesis es un diamante en bruto. Con esta investigación ganó en la Eria de Emprendimiento Expocamello, fue reconocido por la Alcaldía de Santa Rosa de Cabal como joven ambientalista y está a la espera del Premio Iberoamericano del Medio Ambiente 2022 que realiza Ecuador.

Y para terminar nos deja esta frase “Sueñen. No dejen de soñar, no dejen de arriesgarse, atrévase. Los caminos y las oportunidades están”.