Esta fue la edad media de los pacientes que participaron en el estudio referente a esta patología, llamada coledocolitiasis.

La enfermedad se da por la presencia de cálculos de la vesícula biliar o de los conductos biliares.

Se trata de una enfermedad que genera un impacto ostensible en la salud pública, no solo porque es bastante común entre la población, sino porque para atenderla se requieren centros de III nivel de complejidad que manejen imágenes diagnósticas, y además la asistencia de un equipo multidisciplinario.

Con este panorama en mente, el médico Pedro Leonardo Patiño Remolina, especialista en Cirugía General de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), describió los valores de las pruebas bioquímicas aplicadas a los pacientes del Hospital Universitario Nacional (HUN) que presentaron diagnóstico de coledocolitiasis. Su propósito era identificar factores de la población local que faciliten la elaboración de guías para elegir un procedimiento que brinde el tratamiento más adecuado.

“Las guías vigentes –de 2010– ayudan a definir los exámenes que se le solicitan a un paciente con sospecha de esta enfermedad, lo cual permite clasificarlo para identificar el procedimiento a seguir, es decir si se puede operar, si se debe tomar una imagen complementaria, o si se aplica un procedimiento adicional”, explica el doctor Patiño.

El problema es que las guías con las que vienen trabajando los médicos tienen márgenes muy amplios –entre el 10 y el 50 %–, en los cuales se sospecha una probabilidad intermedia de la enfermedad.

El diagnóstico de los pacientes debía haber sido confirmado por colangiografía por resonancia nuclear magnética, un examen que produce imágenes detalladas de los sistemas hepatobiliar y pancreático, abarcando el hígado, la vesícula biliar, los conductos biliares, el páncreas y los conductos pancreáticos.

“Establecimos que durante los dos años del estudio se habían practicado 693 colangiorresonancias”, comenta el investigador, quien revisó las historias clínicas de los pacientes confirmados por el radiólogo con cálculos en la vesícula, y se analizaron factores como edad, sexo y resultados de laboratorio como bilirrubina total (BT), bilirrubina directa (BD), bilirrubina indirecta (BI), fosfatasa alcalina (FA), y amilasa (AM), entre otros.

Con esos datos se establecieron criterios de exclusión que permitieron seleccionar a 72 pacientes, con quienes se identificó una edad media de presentación de la enfermedad de 55 años, dato que correspondió con la actualización que se dio de las guías para diagnóstico de coledocolitiasis de la Asociación Americana de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva.

Este es uno de los puntos de corte en el que los médicos deberían hacerle al paciente una imagen de resonancia u otras alternativas, como una endosonografía o una colangiografía intraoperatoria.

El doctor Patiño también encontró que la mayor parte de la población atendida en el HUN con esta patología era de la tercera edad, y que entre más edad más se eleva la fosfatasa alcalina, una enzima que permite establecer la sospecha de que el conducto biliar esta obstruido.

Además las mujeres con cálculos en la vesícula muestran tendencia a presentar el cuadro con bilirrubinas más bajas, y los hombres mayores de 55 años, y con bilirrubina total superior a 4mg/dL, tienen el doble de la probabilidad de cursar con la enfermedad, frente a ellas en la misma situación.

Mejor atención

Como este trabajo fue retrospectivo, el investigador señala que a futuro se deben hacer estudios prospectivos en los que se aplique la información obtenida y si estos nuevos puntos de corte pueden mejorar el rendimiento de la aplicación de exámenes, incluso reduciendo costos debido a su aplicación racional.

“Aquí encontramos que se les están haciendo exámenes a más pacientes de los que se debería, pero eso es porque en la literatura se tiene un margen muy amplio”, comenta el doctor Patiño, y añade que a partir de este tipo de estudios también es posible agilizar la atención de los pacientes, pues se puede tomar más rápido la decisión de llevarlos a cirugía, sin necesidad de estudios complementarios.