El hombre de “Las Voces del Secuestro” , dejó de existir este martes 23 de febrero, víctima del Covid-19.

El periodista nació en Saladoblanco, Huila.  Fue secuestrado por las Farc en 1994 , tras lo cual fundó el programa  “Las voces del Secuestro”, con el que obtuvo un premio nacional de periodismo en el 2008.

En el año 2009 tuvo que solicitar asilo en España , tras descubrirse que  estaba en la mira de las FARC para asesinarlo.

Herbin Hoyos Medina , por sus ideaas muy cercano al partido Centro Democrático, fue un duro crítico de los acuerdos de paz con las FARC y de la conformación de la JEP.

Hoyos Medina había ingresó  a la Clínica Shaio en Bogotá el pasado 19 de enero debido a  problemas respiratorios, tras haber sido contagiado con el Covid-19

El siguiente es el texto del comunicado del partido Centro Democrático a raíz del deceso del periodista huilense

El Centro Democrático se une al dolor de las víctimas del secuestro, por la muerte del periodista Herbin Hoyos, quien durante más de 20 años realizó un gran apostolado para darles compañía radial en cautiverio, apoyar a las familias, y denunciar a los victimarios.

Hacemos llegar nuestras condolencias y solidaridad a sus familiares, colegas y amigos, a sus oyentes y a sus colaboradores. Herbin Hoyos fue un héroe en la vocería de las víctimas del secuestro y de sus familias. Siempre adelante en la denuncia de los atropellos del Eln, de las Farc y de la delincuencia común. Siempre adelante en la búsqueda de una paz sin impunidad.

En épocas donde sectores minoritarios pero estridentes del periodismo practican con desenfado la manipulación y la beligerancia y envilecen desde las redes sociales el discurso público, Herbin Hoyos fue ejemplo de perseverancia, responsabilidad y trabajo serio y profesional en la defensa de los intereses de la sociedad.

Su voz fue compañía, consuelo, contacto para miles de secuestrados. Su aporte a denunciar los atropellos de la guerrilla contra la población fue fundamental para evitar o contrarrestar engaños y falsas noticias de los aparatos de propaganda. Su pérdida deja un gran vacío y muchas lecciones para periodistas que pueden seguir su camino. Sus enseñanzas y legado deben continuar.