La menor exposición a eventos de conflicto armado se reflejó en una disminución de 9,53 muertes fetales y perinatales por cada 1.000 embarazos en municipios con alta presencia de las Farc.

Además hubo una disminución de 7,57 en municipios con presencia moderada.

Estos datos se obtuvieron en desarrollo de la investigación “Efectos de la reducción del conflicto armado sobre desenlaces del embarazo: evidencia de un experimento natural en Colombia”, adelantada por el doctor Giancarlo Buitrago, director del Instituto de Investigaciones Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y director de Investigación del Hospital Universitario Nacional de Colombia (HUN).

En el estudio, ganador del Premio Nacional de Investigación que le entregará la Academia Nacional de Medicina al doctor Buitrago el próximo 29 de octubre, se utilizó el registro de los hechos violentos ocurridos día a día en los diferentes municipios.

Los datos se recopilaron a partir de bases de datos del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), las cuales cuentan con más de 500 fuentes diferentes que permiten identificar los eventos de violencia y conflicto, como secuestro, tortura, atentados, explosión de minas y tomas guerrilleras, entre otros, durante los últimos 50 años.

Además se utilizaron los certificados de nacimiento y defunción, con los cuales se identificaron todos los embarazos entre 2013 y 2017, las fechas probables de concepción, el municipio de residencia de la madre y la fecha de finalización del embarazo con hijo vivo o muerto.

A todas las mujeres se les hizo seguimiento hasta la finalización del embarazo, lo mismo que a los nacidos vivos durante los primeros siete días y se estimaron cuántos eventos relacionados con el conflicto armado ocurrieron en los municipios de residencia de las mujeres durante su embarazo.

Según el doctor Buitrago, la disminución del conflicto fue más importante en lugares donde el grupo armado tuvo mayor presencia histórica, permitiendo clasificar a los municipios con mayor, menor o cero presencia. Así, se mostró que en los lugares con más presencia hubo una mayor disminución de la tasa de muertes fetales y perinatales.