Las autoridades medicas reportaron que desde el 2015 hay una curva ascendente, se pasó de 4,2 casos por cada 100 mil habitantes a 52,41 en los años recientes.

«Las cifras de Caldas son las más altas de la región cafetera, incluyendo Tolima, y duplica la tasa nacional. En el 2018 se tuvieron más de 100 intentos de suicidios por cada 100 mil habitantes en el departamento», explicó JUlio alberto Cardona, de la Territorial de Salud de Caldas, durante el foro virtual ¡Vale La Pena Vivir! , que lideró la gestora de Caldas, Camila Castillo Camacho.

Continuar con el trabajo arduo para tener jóvenes vivos, es decir, jóvenes líderes está entre las prioridades de Caldas para prevenir dificultades en la salud mental durante la adolescencia y la juventud.

Lo importante para los hogares y las instituciones es entender que no solo se forman personas capaces de hacer una labor, sino que se deben tener las capacidades blandas, como la autogestión, el conocimiento de sí mismo y la capacidad de relacionarse con otros.

Esta es la conclusión del foro virtual ¡Vale la pena vivir!, que lideró la primera gestora del departamento, Camila Castillo Camacho.

Carolina Oquendo, directora de Posgragrados del Instituto de la Familia de la Universidad de la Sabana, dijo que es necesario orientar la rebeldía de los jóvenes en beneficio de su desarrollo.

“Es fundamental tener modelos sólidos, como padres de familia debemos actuar basados en valores y que nuestros hijos se enamoren de nuestra forma de ser porque podemos ser ese referente para alcanzar. En una familia armónica todos somos diferentes, cada uno aporta su forma de ser, su estilo y esa suma de individualidades forma un todo”, indicó la profesional.

Victoria Cabrera, jefe del Departamento de Dinámica Interna del Instituto de la Familia de la Universidad de la Sabana, recordó algunos signos de alerta para actuar y prevenir el suicidio en adolescentes. Algunos son aislamiento, cambios en el comportamiento, trastornos asociados al consumo de estupefacientes, alteraciones emocionales graves y extrema violencia.

“Cuando se acerque su hijo apóyelo, escúchelo. Los jóvenes sienten que no los escuchan y por eso no se comunican, entonces cuando se acerque deje de hacer lo que esté haciendo y atiéndalo. También es importante poner límites, exigirle orden, rendimiento académico. Además, enseñarle a enfrentar la adversidad porque son muchas las que tenemos que enfrentar durante toda la vida. Que entienda que el no es parte de la vida y esto no lo hace peor persona, ni quita la dignidad. Dele ánimo, no le restemos importancia a sus dificultades y que entienda que la familia es su principal apoyo”, añadió.

La cuarta panelista fue María del Pilar Aristizábal, directora de Academia de Vida, un proyecto que nació de una experiencia propia de la fundadora, quien sufrió con el suicidio de su mejor amiga. Ahora, con su proyecto ayuda a los jóvenes de las instituciones educativas de Manizales para que aclaren su panorama y superen sus dificultades y no acudan al suicidio como solución.