Inequidad social, desempleo y graves debilidades en el sistema de salud son algunas de los problemas que evidenció el país en medio de la pandemia, y que cumple un año de sus primeros reportes.

El 31 de diciembre de 2019, la Comisión Municipal de Salud de Wuhan (provincia de Hubei, China) notificó un conglomerado de casos de neumonía en la ciudad y posteriormente se determinó que era causado por un nuevo coronavirus.

“En estos meses conviviendo con la pandemia también se ha reflejado el retraso en términos de investigación en el país, ya que los aportes desde la ciencia fueron muy pocos, lo que nos hace depender necesariamente de otros países. Esto evidencia la poca inversión que tiene el país en investigación”.

Así lo señala el médico infectólogo Jorge Alberto Cortés, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien asegura que Colombia no estaba preparada para asumir la pandemia y que eso desató, entre otros, las crisis en los diferentes sectores sociales y económicos.

Agrega que “las pandemias de este tipo son una realidad, por ende, el país debe estar preparado para estas situaciones, que no sabemos cuándo pueden volver a ocurrir pero es posible, de forma que quedamos advertidos”.

Nueva cepa de coronavirus

Entre septiembre y diciembre se reportó en el Reino Unido la presencia de un virus mutante con menos aminoácidos en sus secuencias de proteínas, el cual aumentó del 20 al 70 % su circulación en Londres durante este periodo, especialmente en el sureste de Inglaterra.

Según el doctor Cortés, aún no se sabe a ciencia cierta qué significaría para la salud pública esta mutación, pues hasta el momento no se ha probado que este virus sea más infeccioso, más letal o resistente a las vacunas avaladas y que ya se están aplicando en el mundo.

Ante la preocupación de las autoridades locales, se han aumentado las limitaciones a actividades, pues se pretende disminuir el riesgo de infección de esta nueva cepa de coronavirus al tiempo que avanzan con la vacunación, por lo que se espera que en las próximas semanas o meses se revele el impacto real que tendría esta variedad que puede ser negativa o irrelevante.

“Siempre hemos esperado que ocurra una mutación, sobre todo los virus de base de ácido ribonucleico (ARN). Por ejemplo, la vacuna fue desarrollada con base en la proteína con la cual el virus se adhiere a las células humanas. Estas proteínas tienen unas características que en inmunología se denominan ‘altamente conservadas’, es decir que el virus podría perder esa habilidad de adhesión a la célula, por lo tanto de replicarse, razón por la cual aún no es claro cómo se dará este impacto”, sostiene el doctor Cortés.

Se necesita de mayor vigilancia

Según el especialista, lo que se ha visto hasta el momento con este y otros coronavirus es que al parecer la mutación no significará un problema de grandes magnitudes. Sin embargo, en Colombia se requiere de una mayor y más constante vigilancia sobre la circulación de los virus, algo en lo que el país está fallando, según su concepto.

“Esto nos evidencia que hace falta más atención desde la salud pública. Debe ser una alerta para que Colombia fortalezca su sistema a la hora de tomar decisiones a nivel nacional, y frente a otros países o entes internacionales”, agrega.

Señala además que un ejemplo de ello es la falla en la perspectiva del número de enfermos que el país llegaría a tener, pues actualmente Colombia figura entre los tres países de Suramérica con mayor número de contagios, sobrepasado por Brasil y Argentina.