El 6 de marzo de 2020 llegó el Covid-19 al país. Una colombiana de 19 años, que regresaba de Italia, fue el primer caso detectado. El anuncio de la emergencia sanitaria, el jueves 12 marzo de ese año, paralizó a los 50  millones de colombianos, quienes anonadado, no imaginaban que esta situación de zozobra se extendería por dos años.

Secretarios de Salud del país, y Empresas Prestadoras de Servicios de Salud, aseguradoras y agremiaciones decidieron ganar tiempo ante la inminente ola de contagios. El cierre de fronteras, y el aislamiento obligatorio fueron las primeras señales de temor.

La vida cotidiana, tal como se conocía cambió para siempre, así lo reconoce el ministro de Salud Fernando Ruiz, que la vida cotidiana, tal como se conocía cambió para siempre quien afirma que los cuidados, el uso de la mascarilla y la prevención ante el inminente riesgo, llegaron para quedarse.

Dijo que hace poco se eliminó el uso restrictivo del tapabocas al aire libre en territorios vacunados y  sin embargo los ciudadanos siguen usándolo, agregó, con sorpresa ante la conducta de los colombianos. Reconoció que  este año después del cuarto pico de pandemia  han disminuido los contagios y muertes en un 80 por ciento, situación que al parecer seguirá.

Hoy el Covid-19 deja en el país, 138.939 muertes, y 6’065.801 contagios, Bogotá y Antioquia, las regiones más afectadas. El país enfrentó uno de sus peores picos en junio del año pasado, cuando las muertes diarias llegaron a 679.

Para el Ministro de Salud las situaciones dolorosas, como el duelo, que sufrió alteraciones por las condiciones de la pandemia, dejarán secuelas en la salud mental de los colombianos.

La fase aguda de la enfermedad nos dejará deudas en salud mental sobre todo por los duelos que no se elaboraron, por el hecho de que simplemente las familias no pudieron enterrar sus muertos, la pandemia nos dejará deudas en salud mental, sobre todo por los duelos.

IMPACTOS SOCIALES

El teletrabajo y las clases remotas se convirtieron en estrategias para evitar los contagios y mantener a salvo a la población de riesgo que tendría contacto con niños y sus familiares.
Colombia mantuvo sus escuelas cerradas durante 77 semanas, de acuerdo con  El Fondo Monetario Internacional, ocupando el puesto 6 en los países donde más se perdieron clases.

Frente al empleo, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística señaló que para el último año del 2021, aún hay un rezago de 3%, en comparación con los 8,99 millones de contratos dependientes que se tenían registrados en el país para diciembre de 2019.

Según el ministro de Salud con el poscovid, nos va quedar un número importante de personas con problemas cardiovasculares, neurológicos que vamos a tener que seguir tratando con todo el sistema. Esto va a generar una carga adicional de enfermedad, señaló.

A su vez, argumentó que es necesario que EPS e IPS sumen esfuerzos para cumplir con las consecuencias psicológicas que dejó la pandemia en los colombianos. Los niños de hoy que vivieron estos dos años de encierro y miedos tendrán problemas seguramente en su juventud y los jóvenes en su adultez y estos en su vejez.

La pandemia por Covid-19 marcó un antes y un después para la salud pública del país. El 6 de marzo de 2020 con la confirmación del primer caso de coronavirus el personal de salud aumentó sus esfuerzos para salvar miles de vidas ante una enfermedad desconocida, indican expertos

Sin duda alguna el 23 de marzo de 2020 se convirtió́ en una fecha histórica  porque no solo comenzó una cuarentena obligatoria, sino que fueron suspendidos los vuelos internacionales en el aeropuerto El Dorado. Adicionalmente comenzó la rápida expansión de la red hospitalaria del país.

Hoy Colombia se debate en recuperar la  esperanza, la salud, las expectativas de vida, la economía y el regreso a la cotidianidad individual, social y colectiva perdida hace dos años.