Plantean la movilidad en horarios controlados, invocan la cultura ciudadana, el autocuidado, reducir la concentración de gente en las calles y avanzar en la reactivación económica.

Nosotros como Comité Intergremial de Caldas, quiénes por más de veinticinco años hemos trabajado bajo el propósito de convocar, articular y movilizar diferentes actores de la sociedad en torno a oportunidades estratégicas que impulsen la Competitividad Sostenible y el Bienestar de los caldenses; convencidos de que, en medio de la crisis generada por la Pandemia del COVID-19,

Nuestro mayor interés es trabajar por proteger la vida y la salud de las personas, propiciando esfuerzos por mantener una economía activa, que permita impulsar el Bienestar conjunto de la sociedad, sin perder de vista jamás, que las personas son el mayor activo con el que cuenta la sociedad, por su potencial como agentes positivos de cambio expresamos que:

Es fundamental adaptar la realidad de la ciudad al servicio y bienestar de quienes la habitamos y en consecuencia, proponemos trabajar articuladamente por convertir a Manizales en una ciudad que funcione 24 horas, entre las 00:00 horas y las 23:59, partiendo de una ecuación simple en la cual creemos que si alargamos la línea de tiempo de actividad de la ciudad, podremos aplanar la concentración de las personas en la calle.

Esto permitiría seguir propiciando el distanciamiento social, sumado a medidas de autorregulación y cultura ciudadana donde la libertad y responsabilidad la debemos promover en cada uno de los habitantes.

Además, en medio de una situación tan delicada para mantener el empleo, consideramos importante recordar que la activación económica nocturna de otras ciudades, produce un drástico y positivo cambio en los valores económicos.

Creemos que en línea con una ciudad 24 horas donde estaríamos todos comprometidos a impulsar prácticas de cultura ciudadana y auto regulación, podríamos ir planteando la activación del comercio formal, o por lo menos de los centros comerciales, en el marco de la reactivación que irá aprobando el Gobierno Nacional.

Lo anterior sabemos, estará atado al cumplimiento de estrictos protocolos de bioseguridad, los cuales como nos han ido demostrando otras ciudades del mundo, llegaron para ser parte de la nueva realidad social: la denominada “NUEVA NORMALIDAD”.

Es importante anotar, que la reinvención de las ciudades y la prosperidad de las mismas, se logra cuando en ellas abundan ciudadanos en formación. Desde el Comité Intergremial de Caldas, sabemos que los ciudadanos tendremos que aprender a convivir con esta nueva normalidad y debemos auto regularnos para entre todos cuidarnos. De una forma u otra, nos tocará aprender y enseñar a otros a vivir en medio del cumplimiento de protocolos de bioseguridad que esperamos en el largo plazo mantengan aplanada la curva de contagio. Debemos explorar otros caminos desde la creatividad para no dejar apagar la dinámica de nuestra ciudad.

Así las cosas, exhortamos a los diferentes actores sociales de Manizales y Caldas para que, haciendo gala de la tradición histórica de comunidad culta, establezcamos un claro compromiso a favor de la auto regulación, del civismo y de la cultura ciudadana.

De la mano de lo anterior, podríamos pensar en que los turnos de las diferentes actividades comerciales e industriales que así lo permitan sean distribuidos en las 24 horas del día, propiciando el distanciamiento inteligente y fomentando la productividad, la reactivación y el empleo.

 Así mismo, los tiempos para salir a la calle derivados de la estrategia de “pico y cédula” permitirían pensar que el comercio, abriera de 8 a.m. a 8 p.m. (por ejemplo) y que de 8 a.m. a 2 p.m. saliera un número de cédula y que de 2 p.m. a 8 p.m. saliera el otro número.

Esto permitiría menos congestión en las calles y más tranquilidad para hacer las diligencias de cada persona. El Comité ha observado que los horarios y las oficinas bancarias cerradas también han generado concentraciones, por ejemplo en el centro de la ciudad, por lo cual se hace necesario sugerir que se contemple un cambio en estas decisiones para ayudar a descongestionar, mejorando el servicio al cliente y los tiempos de espera.

Habida consideración de que -el Gobierno Nacional – da cuenta de 890 Municipios sin contagio y que varios de ellos, por fortuna están en Caldas, vale la pena motivar allí políticas públicas de normalización con inteligencia y civismo, de cara a neutralizar los efectos nefastos para la economía en estos tiempos y por supuesto para propiciar a grandes mayorías al acceso a su mínimo vital.

En fin, estas son ideas que quieren abrir discusiones cordiales y provocar pensamientos disruptivos, para efectos de repensarnos como sociedad y entender que, si todos ayudamos, podemos ser actores eficientes del cambio con inteligencia y responsabilidad