Los presidentes de Senado y Cámara definirán hoy esa posibilidad. Se buscará el blindaje jurídico para evitar demandas, ya que el período ordinario se iniciará este martes.

Ante el riesgo por contagio de coronavirus en el país, los presidentes de Senado y Cámara, Lidio García y Carlos Cuenca, respectivamente, se reunirán en la mañana de este lunes para definir si el inicio del segundo período de sesiones ordinarias de la legislatura 2019-2020 se retrasa un par de semanas más. Las sesiones están previstas para comenzar este martes.

La medida que se contempla es suspender las sesiones durante 15 días, de manera que los congresistas no deban asistir al Congreso de la República y evitar al máximo cualquier tipo de contagio del virus que ya ha dejado 45 casos confirmados en el país.

El presidente del Senado, Lidio García, dijo que se buscará hacerlo sin incurrir en ilegalidades que puedan tener consecuencias jurídicas. De esa manera, la reunión  girará en torno al blindaje jurídico que se deberá utilizar para evitar demandas.

También se analiza la posibilidad de que las sesiones y las votaciones se puedan hacer de manera virtual, con el fin de no retrasar el trámite de los proyectos que ya están en curso y que, de otra manera, terminaría hundiéndose.

Hacia ese objetivo está encaminado un proyecto de ley que radicará este lunes el representante de Cambio Radica, José Daniel López. La iniciativa buscará crear un marco normativo para que el teletrabajo congresional pueda ser una alternativa ante la alerta sanitaria en el mundo y el país.

La idea es modificar el reglamento del Congreso (Ley Quinta de 1992) o, en su defecto, solicitar al presidente Iván Duque Márquez que, mediante la declaratoria del Estado de Excepción, pueda expedir la reglamentación vía decreto.

Según López, las sesiones y el voto virtual se fundamentan en el artículo 140 de la Constitución (el mismo que citó previamente la representante Juanita Goebertus al soltar la idea de sesiones virtuales en Twitter), que dicta que los presidentes de la Cámara y el Senado pueden disponer de otra sede para el Congreso, en caso de que se perturbe el orden público.

La idea de suspensión de sesiones ha sido apoyada por varios sectores políticos que, incluso, ya la dan por hecha. Otros, como el senador Roy Barreras, no están de acuerdo. “Suspensión de sesiones del Congreso es una medida innecesaria (las reuniones de las comisiones no son de 500 personas sino de 30) y bastan las demás medidas preventivas. Cerrar el Congreso es cerrar la democracia. ¿Y por qué por dos semanas? ¿Acaso en 15 días no habrá virus?”, escribió Barreras en su cuenta de Twitter.

Por su parte, el representante César Lorduy, de Cambio Radical, comentó: “Si bien esa es una opción, creería que, si se cumplen con todas las recomendaciones y protocolos que han establecido las autoridades, más las que ha implementado el Congreso, más el hecho que no hay tiempo para preparar una infraestructura adecuada, debemos sesionar en los lugares habituales”.

Desde la semana pasada, el Congreso de la República implementó un protocolo para evitar el contagio del virus y se restringió el acceso al Capitolio, así como el uso de salones para reuniones. De acuerdo con los cálculos de Gregorio Eljach, secretario del Senado, en un día movido por el Congreso de la República pueden transitar hasta 4.000 personas.