Los costos de atención por enfermedades relacionadas con la contaminación atmosférica para el 2018 en Pereira se valoraron en 507 millones de pesos. El 80 % corresponde a la atención de enfermedades respiratorias.

Así lo determinó Heliana Marcela Restrepo Peña, magíster en Ingeniería, Infraestructura y Sistemas de Transporte de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, quien constató que para ese mismo año el uso de la asistencia médica y las enfermedades respiratorias representaron cerca de 3.200 días de incapacidad para la población del área metropolitana de la capital de Risaralda.

“El costo de estas incapacidades se valoró en 195 millones de pesos, mientras que los costos de la enfermedad se valoraron en 402 millones de pesos”, agregó.

En Pereira, como en otras ciudades del país, los problemas de calidad del aire son causados principalmente por las emisiones de los vehículos, en especial los de transporte de carga, debido a que un alto porcentaje de estos opera con motores diésel, cuya combustión genera un alto contenido de azufre.

A ello se suma la ausencia de tecnologías de control de emisiones, además de que la antigüedad y el peso de la carga afectan el rendimiento del motor, lo que genera mayor esfuerzo, y por consiguiente un consumo más alto de combustible y el incremento de emisiones de gases contaminantes.

La contaminación atmosférica generada por los vehículos para transporte ocasiona daños en el aparato respiratorio y aumenta el riesgo de mortalidad cardiopulmonar, alteración de los lípidos de la mucosa bronquial, asma bronquial e incluso enfermedades cardiovasculares.

El estudio estima la cantidad de emisiones según diferentes parámetros relacionados con la circulación, como la operación de los vehículos, las emisiones contaminantes, el tipo de combustible, la velocidad y la pendiente.

Los resultados obtenidos demuestran que la velocidad de circulación y la aceleración de los camiones afectan la cantidad de emisiones de contaminantes. También revelan que al cambiar el horario de circulación de estos automotores las emisiones disminuyen en 14 % y el beneficio económico aumenta en 34 %, debido a que se reducen los efectos en la salud.

Emisiones en alza

Según la OMS, para 2050 el material particulado podría generar cerca de 3,5 millones de muertes, pues al alcanzar el espesor de un cabello humano se encuentra en el ambiente y es fácilmente respirado, lo que se convierte en un problema de salud pública.

Según un informe de Metrosalud, Pereira registra un alto nivel de contaminación del aire por material particulado y un considerable volumen de consultas externas y por urgencias por causa de enfermedades respiratorias.

Como parte del estudio se evaluaron las diferencias en las condiciones de salud entre grupos de trabajadores expuestos, no expuestos y menos expuestos a contaminación ambiental en el área metropolitana. Se revisaron las mediciones de contaminantes atmosféricos, se seleccionó aleatoriamente una población de 3.500 habitantes y se realizaron 400 espirometrías.

En los resultados no se encontraron diferencias significativas entre los dos grupos en cuanto a edad, sexo y consumo de cigarrillo. “En el estudio se evidenció un exceso de riesgo de sufrir afecciones obstructivas pulmonares de 68 % de las personas expuestas frente a las no expuestas.

Como parte de la investigación se realizó un análisis general de las velocidades obtenidas en 77 vehículos de prueba, en horario convencional (HCON) y no convencional (HNC). Se encontró que en HNC, como en las noches, la velocidad es 16 % superior a la velocidad en HCON, y en ese mismo parámetro se identificó que la emisión promedio por camión es de 1,38 g/km mientras en HNC es 1,18 g/km.

“La velocidad promedio en HCON es de 23,83 km/h y en HNC es de 27,77 km/h, una diferencia significativa en términos de costo-beneficio”, señala la magíster.

En tal sentido, sostiene que las empresas ofrecerían un mejor servicio y optimizarían recursos al pasar una parte de sus operaciones a HNC, además de aportarle a la dinámica de la ciudad en términos de movilidad, contaminación, espacio público mejor utilizado y buen servicio.

El estudio permitió identificar que se deben crear políticas y normas para que estos vehículos operen en rangos de velocidades que generen menos emisiones.