Es el segundo día de la peregrinación llamada “Por la vIda y por la Paz” que hacen los excombatientes para protestar por el asesinato de 236 exguerrilleros del partido Farc que firmaron el Acuerdo de Paz. Le exigen al gobierno el cumplimiento de lo pactado en La Habana.

Emilio Archila, consejero presidencial para la Estabilización y Consolidación, aseguró que las exigencias que han hecho que se movilicen los excombatientes no se han manifestado en reclamaciones oficiales y reiteró el compromiso del Gobierno en garantizar su defensa.

Hay actos simbólicos de conmemoración por parte de las mujeres y muestras culturales. La manifestación llegó a la Plaza de Bolívar y se esperan delegaciones del suroccidente y el norte de Colombia.

El asesinato de Albeiro y Yeferson, el pasado 16 de octubre, fue lo que origino la Peregrinación por la vida y por la paz. Según un comunicado del partido político Farc luego de la fatídica cifra de la muerte de 234 firmantes de la paz, además de cientos de líderes, lideresas y defensores de los derechos humanos exterminados decidieron viajar a Bogotá.

Los excombatientes indicaron que “estamos con nuestro corazón arrugado, dolido deber la procesión de ataúdes en toda las latitudes patrias. Cada día lloramos, cada día hacemos coronas mortuorias atornilladas con cintas moradas; cada día sumamos de muerte en nuestros hogares, aumenta el dolor de nuestras familias, los niños y niñas huérfanas deambulan entre el ocaso y la luz de la esperanza”.

Dicen que se cansaron de pedirle al gobierno piedad por sus vidas, que no nos asesinen, que implemente las garantías de seguridad integrales pactadas en la mayor de las Antillas.

”Que nos permitan morir de viejos y no masacrados. Que se implemente eficaz e integralmente el Acuerdo de paz. Por eso, encendemos la antorcha de la peregrinación, hemos asumido los riesgos de aportar a la paz en este país descuadernado por la ineptitud de los gobernantes”.

Venimos de la Colombia profunda con el cántico de paz a exigirle a Duque el cumplimiento de la palabra empeñada. Que se termine este baile de sangre. Que no haga más trizas esta opción real de paz que enarbolamos los signatarios del pacto de La Habana, dijo un excombatiente en la plaza de Bolívar de Bogotá.