De manera preventiva y ante la inestabilidad del terrero, las familias que residían en ellas fueron evacuadas por los organismos de socorro .

Las casas fueron dejadas en custodia de la Policía Metropolitana de Manizales.

En el sitio permanecen profesionales en ingeniería y geología de la Unidad de Gestión del Riesgo (UGR), Aguas de Manizales, Secretaria de Obras Públicas y Corpocaldas determinado si el deslizamiento de tierra se produjo por la rotura de un tubo interno de la casa de retiros que funciona en el sitio o por un agente externo a esta edificación.
La zona permanece incomunicada.