La ingeniera electrónica y magíster en Automatización Industrial de la Universidad Nacional de Colombia- Sede Manizales, Carolina Ospina Aguirre, indico que según el Ministerio de Salud, en el país registra un comportamiento que se caracteriza por ciclos epidémicos y el mosquito transmisor se encuentra en el 90 por ciento de las poblaciones colombianas.

La experta desarrolló un modelo para calcular en Caldas posibles focos de dengue, enfermedad priorizada por la Dirección Territorial de Salud del departamento, ya que 2020 fue considerado como un año endémico para esta.

Según el Ministerio de Salud, en el país se mantiene un comportamiento que se caracteriza por ciclos epidémicos que ocurren cada dos o tres años. El mosquito transmisor se encuentra por debajo de los 2.200 msnm, es decir en el 90 % de las poblaciones colombianas.

“Mi tesis se basó en la detección de patologías en bioseñales, y conté con la ayuda del profesor Gerard Olivar, quien maneja conocimientos en el modelado matemático en el que estaba el dengue. Me cautivó la idea de aportar en la investigación para mitigar el dengue”, explicó la magíster.

Tras su primer impulso, continuó con su tesis de doctorado “Modelado de brotes epidémicos de dengue para toma de decisiones en salud pública: efecto la movilidad en el departamento de Caldas”. Para ello se tomaron las cifras de entidades públicas de salud de los últimos cinco años.

Por medio de una encuesta obtuvo las características de los municipios de Caldas y la movilidad humana teniendo en cuenta variables climatológicas y medidas de prevención como la gestión hospitalaria y el control de mosquitos, con base en variables reales.

La investigadora explica que se utilizaron ecuaciones diferenciales y redes sociales complejas para representar la dinámica de transmisión del dengue. De esta manera, se definieron cada uno de los 26 municipios como una red y las conexiones entre estos se determinaron por las vías terrestres.

En estas simulaciones, hechas con el lenguaje de programación Python, se tomó el ejemplo en temporada de lluvias. Se variaron parámetros de los mosquitos que se afectan con lluvias, cómo respondía el dengue a estas condiciones climatológicas y se comparó con los registros del departamento.

“Logramos ajustarlo a resultados reales y en este momento esperamos datos de Cenicafé para verificar el modelo con los datos reales, con el fin de obtener información de lluvias de los últimos cinco años y los reportes de dengue y ver si la relación que encontramos cumple”, aclaró la investigadora.

Hospitalización y restricciones en movilidad

Tras los estudios, la magíster Ospina encontró que si se generan estrategias de hospitalización por lo menos al 20 % de afectados por el dengue, la enfermedad disminuiría en un 17 %.

Al respecto, dice que los parámetros se pueden seguir mejorando, pero la restricción a los viajes puede dar una luz y señala que la presencia de COVID-19 representa una oportunidad de que esta medida cobre relevancia.

Debido a la pandemia fue necesario entrar en cuarentena, algo que antes con otras epidemias se veía lejano. La magíster considera que ahora es más factible hablar de reducir la movilidad para viajeros y turistas, tal y como ocurre con zonas de fiebre amarilla.

Los resultados lo demostraron, aunque ella aclara que son estimaciones y en el futuro espera tener casos precisos sobre movilidad y los principales destinos. Con su tesis de doctorado finalizada, espera seguir mostrando el modelo matemático para que las entidades oficiales encuentren un respaldo a la hora de enfrentar esta enfermedad.