Habitantes de la vereda Miramar, zona rural del municipio de Saravena, en el departamento de Arauca, reportaron una fuerte explosión en el oleoducto petrolero conocido como Caño Limón-Coveñas. El ataque fue atribuido inicialmente al Eln.

Las redes sociales mostraron videos y fotografías del voraz incendio que causó esta explosión, al parecer activada con dinamita por grupos armados ilegales, atribuida al ELN. Cenit Transporte y Logística de Hidrocarburos, filial de Ecopetrol, comunicó que activó el plan de contingencia en el oleoducto Caño Limón-Coveñas, luego de la explosión.

El atentado produjo la caída de presión en la planta Banadía. Al momento no se registra afectación a cuerpos de agua. El personal técnico de Cenit realizó labores de inspección y evaluación en sitio, una vez el Ejército aseguró la zona.

La empresa informó al Consejo Municipal de Gestión de Riesgos de Desastres de Saravena, al grupo de Bomberos Voluntarios y a la Secretaría de Salud Municipal sobre la situación y las acciones a adelantar.

El presidente de Cenit, Héctor Manosalva Rojas, señaló que hay que rechazar enfáticamente el ataque contra el oleoducto Caño Limón que atenta contra las familias y los niños del municipio de Saravena y profundiza las afectaciones sociales, ambientales y económicas de las comunidades y que hace más complejo adelantar las reparaciones con personal técnico en territorio.

La empresa hizo un llamado a la comunidad del sector a mantener la distancia y evitar acercarse a la zona donde se registró el evento. Ecopetrol hizo un llamado a las autoridades locales, regionales y nacionales para que se garantice la seguridad y se den las condiciones necesarias para la continuidad operativa de la empresa en la zona, la que contribuye a la generación de oportunidades de progreso y desarrollo para la región.

Hasta el año pasado, según los cálculos de la empresa, los oleoductos más afectados por ataques son Transandino (OTA), en el cual se han encontrado 706 perforaciones ilegales, la mayoría en los municipios de Tumaco, Ricaurte y Barbacoas, en Nariño, y el Caño Limón – Coveñas con 27 válvulas ilícitas, la mayoría en los municipios de Tibú y El Tarra en Norte de Santander.

Según Ecopetrol, en 2020, en las líneas de gas o de crudo de los pozos se contabilizaron 106 conexiones ilegales, las cuales se suman a las 789 ocurridas sobre líneas de transporte de Cenit.