Carlos Humberto Orozco Téllez, secretario de Salud Pública, señaló que el toque de queda y el pico y cédula han permitido que mejore el efecto de estrés sobre las camas UCI.

“Hemos disminuido de un 85 % de utilización a 77 %. Igualmente, las camas generales, de cuidado intermedio y de atención pediátrica han mejorado en su disponibilidad”, señaló el funcionario.

Sin embargo, la mortalidad incrementó. De acuerdo con el funcionario, en Manizales y Caldas se han tenido jornadas de hasta 8 muertes por día. Esto significa que no deben desestimarse las medidas restrictivas como tampoco los protocolos de bioseguridad.

“Recordemos la finalidad de las medidas. El toque de queda, que establece confinamiento entre las 9 de la noche y las 5 de la mañana, pretende disminuir las consecuencias del licor que condicionan accidentes de tránsito, violencia y descompensación orgánica, componentes que, en últimas, terminan en las unidades de Urgencias y de Cuidados Intensivos”.

La red hospitalaria de Manizales cuenta con 58 camas disponibles en las Unidades de Cuidados Intensivos. Aumentó también la disponibilidad de camas generales, cuidado intermedio y cuidado pediátrico.

“Con una cultura ciudadana enmarcada en el respeto, el amor por la vida y la consideración por el derecho a la vida del adulto mayor, creo que Manizales lo puede lograr. Seguimos adelante, vamos por buen camino, pero necesitamos la contribución de cada uno de nosotros”, indicó el funcionario.