Lina Marcela Cardona, técnica en Cocina , propietaria del restaurante La Lar está nominada en tres categorías.

Está postulada en las categorías Mejor Nuevo Restaurante, Mejor Restaurante a Manteles y Mejor Chef de Premios La Barra.

Debido a la pandemia la premiación se llevará a cabo el 28 de julio a las 7:00 p.m. a través de la página de Premios La Barra, uno de los escenarios más importantes para el sector gastronómico del país.

Amante de los postres artesanales por su abuela materna, sensible por la cocina tradicional gracias a su madre y con alta técnica gastronómica,  debido a sus estudios en el Centro de Comercio y Servicios del SENA Caldas, Lina Marcela Cardona, oriunda de Salamina, norte del departamento, está nominada en Premios La Barra en la categoría Mejor Chef.

Además, y como si fuera poco, La Lar, su restaurante, su sueño hecho realidad desde el pasado 17 de diciembre de 2018, está nominado en las categorías Mejor nuevo restaurante y Mejor restaurante a manteles, lo que para Lina es el fruto de avivar por muchos años la llama que siente en su interior cada vez que concina.

“Es una de las mejores noticias que he recibido, de hecho, fue una emoción por partida doble porque primero me notificaron las nominaciones del restaurante, luego recibí una segunda llamada, de la misma persona, quien también se sorprendió cuando se percató que era la misma Lina Marcela que había llamado momentos antes, pero en esta oportunidad para anunciarme la nominación en la categoría Mejor Chef”, contó emocionada Lina, quien tiene el restaurante en el patio de su casa.

Premios La Barra tiene una trayectoria de 15 años reconociendo el escenario gastronómico de Colombia, y como lo indica en su página web oficial, reconocen a los mejores establecimientos y personalidades, quienes por su gestión, desempeño y servicio se destacaron en el 2019.

Ingredientes que sazonaron sus nominaciones

La Lar es el producto de un deseo y del amor por cocinar de Lina, además del apoyo irrestricto de sus padres, quienes sin reparo le permitieron transformar el patio de la casa en un restaurante con capacidad para 11 personas inspirado en el concepto europeo de cocina clandestina, o comedores de ambiente familiar, pero todo adaptado a los olores y sabores de la comida tradicional de las regiones que conforman Colombia.

“Toda esta experiencia ha sido muy rápida, abrí La Lar en mi pueblo natal, inmediatamente las reservas de los comensales no se hicieron esperar, todas con 24 horas de anticipación; días después se aumentó a quince días y así se fue incrementando la antelación para reservas hasta de un mes”, explicó Cardona.

La Lar se caracteriza por no tener carta, cuenta con un Menú que se renueva cada quince días y en el cual se encuentran preparaciones que van desde el salmón del pacífico, róbalo, Mero, langostinos, cerdo y res, todas con guarniciones y sabores provenientes de fértiles y orgánicos cultivos de Salamina, municipio que hace parte de la Red de Pueblos Patrimonios de Colombia.

Además de los lugareños y visitantes nacionales, el restaurante antes de la pandemia que afecta al mundo, venía recibiendo la visita de extranjeros, especialmente holandeses y franceses gracias a un trabajo conjunto de Lina con algunas agencias turísticas.

Formación SENA, el maridaje perfecto para alcanzar sueños

Aunque Lina siempre llevó en cada uno de los latidos de su corazón el amor por la gastronomía, intentó formase en otras áreas, pero le pudo más la pasión y le ayudó más el destino, según ella un día cualquiera la contactaron con Jaime Franco, un instructor de Cocina del SENA Caldas que para el 2015 se encontraba desarrollando trabajo de campo que hacía parte de una investigación que buscaba rescatar el acervo gastronómico de la región.

“Me dieron el número de Lina Marcela, y me la referenciaron porque en el pueblo sabían de su gusto por la culinaria y por algunos cursos cortos que ya había hecho con el SENA y otras Entidades”, manifestó Franco, quien agregó que “desde que la conocí vi entusiasmo y conocimiento, y justo por esos días había una convocatoria abierta para un técnico en Cocina y sin dudarlo inició los procesos para acceder”

Fue de esta manera que la nominada en Premios La Barra llegó a la Escuela Gastronómica y Turística, Paisaje Cafetero del Centro de Comercio y Servicios del SENA Caldas, ambiente de formación que al pisar por primera vez la lleno de emoción, a tal punto que no logró contener las lágrimas.

“Fue muy satisfactorio poder estudiar lo que sentía que era mi pasión, y más en una Entidad como el SENA, y no me equivoqué, meses después de iniciar el proceso formativo participé de una convocatoria en la que se inscribieron alrededor de 500 aprendices para ir un mes a Perú a recibir transferencia de conocimiento. De esta manera estuve estudiando en el país Inca en la Universidad San Ignacio de Loyola”, enfatizó la entusiasta cocinera, quien en una época de su vida también logró sortear el primer filtro de Master Chef Colombia con un lomito de cerdo en reducción de ron y panela.