En la primera parte de 2020, la Unidad para las Víctimas ha velado por esta población en distintos frentes como la atención, la entrega de ayuda humanitaria y de indemnizaciones.

El equipo de profesionales de la Unidad para las Víctimas en el Eje Cafetero, en cabeza de Laura Moreno Mejía, continúa dando respuesta a las necesidades de la comunidad víctima que habita en esta zona del país y que asciende a 237.000 personas, en los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda.

Una de las principales actividades desarrolladas durante los meses iniciales de 2020, fue una serie de reuniones entre la Unidad y los nuevos alcaldes, secretarios de Planeación, Gobierno y enlaces de víctimas, con el objetivo principal de que las líneas gruesas de la Ley de Víctimas queden incluidas en los planes de desarrollo de los departamentos y los 53 municipios de los tres departamentos.

“Todos sabemos que los planes de desarrollo son la carta de navegación de las administraciones en el cuatrienio que se inicia, es por eso que queremos que los gobiernos incluyan planes, programas y proyectos, que ayuden a recuperar el tejido social de las víctimas en esta zona país, lo que no quede plasmado en los planes, no tendríamos cómo exigirlo, así que seguimos haciendo un trabajo grande en ese aspecto, con la revisión de los borradores presentados”, aseguró Moreno Mejía.

Así mismo, la entidad realizó varios encuentros con los integrantes de las mesas de participación departamentales de víctimas en Caldas, Quindío y Risaralda, logrando actualizarlos sobre algunos cambios en materia de servicios a las víctimas, logrando que ellos ejerzan su liderazgo en los territorios y puedan ser un puente entre las víctimas y los nuevos alcaldes, para que sean tenidos en cuenta a la hora de formular los planes de desarrollo.

De igual manera, debido a la contingencia sanitaria de COVID-19 que vive el país y en consecuencia con las nuevas dinámicas en materia de tecnología, ya se ha comenzado a avanzar en la revisión de los procesos de reparación colectiva mediante videoconferencias con la comunidad y sobretodo en la atención mediante llamadas telefónicas y recursos virtuales logrando recibir 39.506 solicitudes en materia de ayuda humanitaria, registro, oferta, entre otros.

Por último, la entidad en la región a 31 de marzo realizó 5.823 giros de atención humanitaria por valor de $3.270 millones y entregó 512 cartas de indemnización por valor de $5.592 millones.