Un estudio de la Eafit, el Banco Mundial y la Policía Nacional, reveló que las regiones con menos homicidio, en la cuarentena, fueron *Eje Cafetero (-31 %)* y Caribe (-14 %). Otro delitos que registró un descenso fue el hurto de vehículos, con una caída del 45 por ciento.

El Covid-19 y las medidas asociadas para su contención generaron cambios en las operaciones policiales. La zona de Caldas, Quindío y Risaralda, los departamentos con mayor reducción de índices de homicidio.

En el estudio de la Eafit, el Banco Mundial y la Policía Nacional,  encontró que las regiones con mayores bajas en los índices de homicidio, respecto de las tendencias previas a la cuarentena, fueron *Eje Cafetero (-31 %)* y Caribe (-14 %). Otro de los delitos que registró un descenso diario fue el hurto de vehículos por municipio, con una caída promedio del 45 %.

Esta es una de las conclusiones del informe La evolución de la seguridad ciudadana en Colombia en tiempos del Covid-19, elaborado por investigadores del Centro de Investigaciones Económicas y Financieras de EAFIT, del Banco Interamericano de Desarrollo y de la Policía Nacional de Colombia.

El documento entrega los primeros resultados de la colaboración entre estas instituciones para generar análisis y evidencia sobre la seguridad ciudadana en el país.  En el estudio se encontró que las regiones con mayores bajas en los índices de homicidio, respecto de las tendencias previas a la cuarentena, fueron Eje Cafetero (-31 %) y Caribe (-14 %). Otro de los delitos que registró un descenso diario fue el hurto de vehículos por municipio, con una caída promedio del 45 %.

​​​​​​El índice de homicidios diarios por municipio en Colombia disminuyó en un promedio de 16 por ciento durante la cuarentena por covid-19, específicamente en el período comprendido entre el 20 de marzo y el 17 de agosto.

La reducción se presentó con respecto a la tendencia que exhibían los indicadores de seguridad ciudadana antes de implementarse el aislamiento social, que redujo la circulación de personas en el territorio para favorecer el distanciamiento físico.

La disminución y sus razones están plasmadas en el estudio La evolución de la seguridad ciudadana en Colombia en tiempos del covid-19. En este documento que reúne los hallazgos se explica que la reducción respondió principalmente a lo ocurrido durante el primer mes y medio de la cuarentena.

El informe señala que en esas semanas el número diario de homicidios cayó alrededor de un 40 % en comparación con la tendencia presentada antes de la medida. Esta tendencia previa a la emergencia sanitaria, a partir del mes de junio, parece estar retornado en relación con el número de homicidios.

El estudio se realizó con el objetivo de observar el impacto de la pandemia en las dinámicas del crimen y en la actividad de las autoridades policiales. Lo realizaron investigadores del Centro de Investigaciones Económicas y Financieras (CIEF) de la Escuela de Economía y Finanzas de EAFIT, expertos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la Policía Nacional de Colombia. Sus coautores son Nathalie Alvarado y Santiago Perez-Vincent, del BID; Ervyn Norza, de la Policía Nacional de Colombia; y Santiago Tobón Zapata y Martín Vanegas-Arias, de EAFIT.

Una de las conclusiones que destaca el estudio apoyado por el BID es que el descenso de los homicidios fue diferente de acuerdo con la zona geográfica y el género de la víctima. Sostiene que la caída fue mayor en las zonas urbanas, además que tuvieron una mayor incidencia los homicidios de hombres que de mujeres.

La evolución del delito durante este período de pandemia no fue homogénea en el país y las regiones con mayores caídas en los índices, respecto de las tendencias previas a la cuarentena, fueron Eje Cafetero (-31 %) y Caribe (-14 %). El resto de las regiones no registraron bajas significativas ni tampoco los municipios incluidos en el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos.

“La principal política que debería de surgir de estos resultados es la focalización de los esfuerzos de la policía en las zonas más críticas, puesto que a ellos se les exige presencia en diferentes actividades pero su capacidad es limitada.

Para los investigadores, la variación en las tendencias de algunos fenómenos criminales y en los resultados operativos de las autoridades se explica por los cambios drásticos en las dinámicas sociales y como efecto de las estrategias implementadas por la Policía y otras instituciones durante la emergencia sanitaria.

Indica el estudio que “los patrones observados en estos meses en Colombia sugieren algunos espacios de actuación y fortalecimiento para la policía, los gobiernos regionales y locales, así como para el sistema de justicia criminal”..

Los aportes de la academia

La disminución en homicidios, hurtos de automóviles y otros robos durante las primeras semanas de cuarentena, así como las diferencias en las dinámicas del crimen entre las distintas regiones del país fueron identificadas a través de este análisis que se hizo con datos aportados por las instituciones públicas sobre denuncias y capturas policiales en distintos tipos de delitos.

A estos resultados los investigadores llegaron comparando el número de denuncias y capturas durante la cuarentena, frente a lo que habría ocurrido si el delito hubiese continuado con la tendencia previa a la medida de aislamiento social.

“Este tipo de estudios son útiles porque generan información relevante para el conocimiento general sobre el verdadero impacto de la pandemia en el crimen. Esto es vital de cara a la transparencia de las cifras hacia la sociedad civil y le entrega herramientas a las instituciones y los gobiernos para tomar decisiones basadas en la evidencia empírica”, manifiesta el magíster Martín Vanegas-Arias.

La investigación también se realizó con el objetivo de mejorar la comprensión del impacto de las emergencias sanitarias en las dinámicas criminales, y para entregar evidencia que sirva en la formulación de política pública en materia de seguridad ciudadana y justicia.

Según manifiestan los investigadores de EAFIT, el artículo publicado por el BID en relación a la investigación aporta nuevos hallazgos a los estudios sobre impacto social de la pandemia y proporciona datos y herramientas para informar a autoridades y tomadores de decisión.

Uno de los aspectos que destacan es la necesidad de fortalecer las herramientas de analítica de datos en instituciones como la Policía y las agencias del sistema de justicia criminal, lo que facilitaría la interacción entre los gobiernos regionales y el nacional.