No implementar la prueba incrementa el riesgo de que la Covid-19 comience a circular con mayor facilidad y favorecer las reinfecciones .

Así lo asegura el médico infectólogo Jorge Alberto Cortés, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), ante las recientes modificaciones del Gobierno nacional a la medidas para ingresar al país por vía aérea, por medio de las cuales se eliminó el requisito de presentar el resultado negativo de la prueba PCR para COVID-19 por parte de los viajeros pretendan ingresar a Colombia.

Según el Ministerio de Salud, esta modificación se hizo mediante una resolución que establece que los requisitos previos al vuelo se limitan a no presentar fiebre o síntomas respiratorios asociados con COVID-19, y a que el viajero diligencie previamente la aplicación Check-Mig.

“Al quitar la prueba PCR uno podría pensar que las otras estrategias pueden ayudar a identificar a los pacientes y disminuir la diseminación del virus en nuestro país, pero eso no pasa si no se toma ninguna medida para prevenir la entrada de nuevos virus en el territorio”, señala el doctor Cortés.

Añade que esta situación se agrava por no implementar cuarentenas para los viajeros y no identificar ni hacer un seguimiento apropiado, por lo que las otras estrategias del sistema de salud resultan insuficientes.

“El resultado es que no se conocerá el número de pacientes que lleguen al país con COVID-19, y las personas no determinarán que tienen la infección hasta que inicien los síntomas, pero para entonces ya habrán contagiado a otros”.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las medidas actuales no son suficientes como estrategia de control en los países con transmisión comunitaria, y por lo tanto recomienda este requisito previo al embarque de los pasajeros.

A la fecha, Colombia suma 1,12 millones de casos reportados, de los cuales 1,01 millones se han recuperado y 32.000 han fallecido. La capital del país sigue siendo el epicentro del virus, con 330.000 reportes y 7.787 muertes.