La decisión se basa en la cantidad de familias afectadas, viviendas destechadas, deslizamientos y daños en la infraestructura de servicios públicos, causados por un vendaval el lunes.

Así lo confirmó el alcalde, Diego Ramos, quien aseguró que después del trabajo propuesto en el Puesto de Mando Unificado en el que asistieron organismos de socorro, autoridades y secretarios de despacho, se conformaron cuatro frentes de trabajo distribuidos en dos grupos, uno para la zona urbana y uno para el sector rural, en el que se verificaron aquellos sitios que tienen problemas de deslizamiento, árboles caídos en vía pública y las familias que han perdido parte de sus enseres.

“La atención a quienes se vieron damnificados es prioridad, estamos viviendo una situación muy difícil con la pandemia por lo que las familias son vulnerables y requieren el aporte económico del gobierno nacional para mejorar sus condiciones de habitabilidad”, afirmó el mandatario.

De igual manera, se anunció que se evaluará la situación ocurrida en el barrio Campestre B, ya que son 17 familias que se encuentran en un riesgo inminente porque sus viviendas se encuentran ubicadas muy cerca de la quebrada.

Finalmente, recomendó a los dosquebradenses demostrar la cultura ciudadana no arrojando basuras ni muebles a las quebradas, ya que fue una de las causas por las cuales se represaron. Así mismo, aprovechar los días de verano para limpiar las canales y asegurar sus techos de sus viviendas o locales comerciales.