La Unidad para las Víctimas, a través de su componente psicosocial, culminó la implementación de “Tejiéndonos”, enfocada a familias retornadas en los departamentos de Risaralda, Quindío y Caldas, 90 en total.

Cerca de 90 víctimas del conflicto armado que sufrieron el flagelo del desplazamiento forzado y luego retornaron a distintos lugares del Eje Cafetero, se beneficiaron de la implementación de la estrategia psicosocial Tejiéndonos que desarrolló la Unidad para las Víctimas durante cerca de cinco meses en esta zona del país.

El objetivo primordial de este ejercicio era realizar acciones para el fortalecimiento del tejido social y la generación de lazos de confianza entre las comunidades víctimas de desplazamiento forzado y las comunidades receptoras, en el marco de los procesos de retorno, reubicación e integración local.

“Esta es una acción bastante relevante para nosotros y las comunidades que impactamos, las víctimas en ocasiones que tienen muchas cargas por el tema del conflicto armado y por eso se presentan conflictos que se podrían resolver a través del diálogo; Tejiéndonos nos enseña a convivir en paz y generar espacios de socialización que minimicen los conflictos y mediante los cuales podamos reconstruir el tejido social”, dijo Laura Moreno, directora territorial de la Unidad en el Eje Cafetero.

Esta estrategia se cumplió de manera simultánea en el Multifamiliar de Primavera Azul, Dosquebradas, Risaralda; Valles de Canaán en el municipio de Viterbo, Caldas y la Urbanización Villa Esperanza, en la ciudad de Armenia, departamento del Quindío.

Luz Pérez, líder comunitaria y beneficiaria de la iniciativa, se expresó así sobre la iniciativa: “Quiero darle las gracias a la Unidad por esta actividad, es una experiencia muy bonita porque entendimos que la unión hace la fuerza, podemos lograr muchas cosas trabajando en equipo, sabíamos que no era fácil por el tema del COVID-19, pero nos cumplieron y la verdad es un aporte muy especial para nuestra comunidad, son apoyo y motivación para ser mejores cada día”.

“Estamos muy agradecidos con la Unidad para las Víctimas por este tipo de iniciativas, son actividades que ayudan a la comunidad a integrarse, a tener más respeto y sin duda mejora la convivencia entre todos nosotros, esto es un gran aporte social que nos ayuda a comunicarnos a apoyarnos de mejor manera y a visualizar un mejor futuro”, concluyó sobre el tema Amparo Valencia, otra de las participantes de las actividades de Tejiéndonos.

Durante los siete encuentros programados de manera presencial y en los cuales se respetaron todos los protocolos de bioseguridad, se tuvo una participación activa por parte de las comunidades, demostrando un empoderamiento de la estrategia por parte de los líderes locales, obteniendo como resultado el fortalecimiento del tejido social del entorno, la resolución de conflictos de manera acertada y mucha disposición frente a las actividades autónomas realizadas.