Salamina ha sido un municipio modelo en la reactivación de frentes de obra. Allí se adelantan tres pavimentaciones que posicionan a esta región como punto esencial de conexión con vías estratégicas.

Las pavimentaciones entre Salamina-Pácora, Salamina-La Merced y Salamina-San Félix avanzan acorde con el cronograma y los presupuestos.

“Una vez el Gobierno Nacional reactivó las obras de infraestructura vial, establecimos los protocolos para reiniciar obras. Tenemos cerca de 140 empleos directos, que aportan a la economía de Salamina y Pácora”, sostuvo Julio César Serna, ingeniero residente del Consorcio Salgado Salazar.

Para el periodo 2020-2021 se proyecta la generación de aproximadamente 1.000 empleos en todo el departamento y una inversión de $200 mil millones, destinada a mantenimientos periódicos y rutinarios con combos de maquinaria, camineros y Juntas de Acción Comunal. Además, ejecuciones del Plan Vial 2, mejoramientos de la red vial terciaria con placas huellas, estudios y diseños, atención a sitios críticos, señalizaciones horizontales y verticales.

Salamina-Pácora
Se reiniciaron los trabajos de contención, filtros y obras transversales. Se invierten $23.633 millones en la pavimentación de 13,6 kilómetros, a cargo del Consorcio Salgado Salazar y con interventoría de Consorcio Vías SPM.

Salamina-La Merced
En el mejoramiento y pavimentación de 7,5 kilómetros del corredor vial Transversal de Caldas La Merced-Salamina se invierten $13 mil millones. El contratista es el Consorcio Vial Mixto 2019 y el interventor es el Consorcio Intervial Caldas.

Salamina-San Félix
Ejecución de obras de capa de rodadura con tratamiento superficial y construcción de cunetas, a cargo del Consorcio Vial Fase II San Félix. En este trayecto de 16 kilómetros se invierten $23 mil millones empleando el sistema de doble riego, en el cual se ponen de forma intercalada dos carpetas de emulsión asfáltica y dos capas de riego con gravilla.

La mezcla cubre el verdadero pavimento (base y subase) con una estructura de contención, estabilidad, laterales y filtro. Esta técnica permitió ahorrar cerca de $250 millones por kilómetro, sin afectar las condiciones de la vía, ya que funciona como el asfalto convencional y es apta para carreteras de tráfico moderado.