La decición se tomó al conocerse que varias proyectan construir centrales hidroeléctricas en los ríos Campoalegre y San Eugenio, que surten de agua a municipios de Risaralda y Caldas.

Comunidades de Santa Rosa de Cabal y Chinchiná se reunieron para constituir el comité cívico guardianes del agua, por la defensa de la cuenca y en rechazo a las hidroeléctricas.

El comité quedó constituido por campesinos, sindicatos de empresas de acueductos de Santa Rosa y Caldas, delegados de acueductos comunitarios, usuarios de servicios públicos, profesores universitarios, profesionales de distintas áreas, estudiantes y ambientalistas de la región.

Luego de escuchar a representantes de las empresas hidroeléctricas, y de denunciar que personal foráneo había entrado a sus predios a hacer pruebas, las comunidades acudieron a la alcaldía para enterarla del problema.

Son diversas las razones para oponerse a estos proyectos:  el impacto a la flora, la fauna, los suelos, el recurso hídrico, los riegos de desviar parte del caudal del río por un gran túnel, la afectación a la producción agropecuaria y las cuencas que surten de agua a las poblaciones urbana y rural de Santa Rosa y Dosquebradas (Risaralda) , y Chinchiná y Palestina (Caldas).

Las experiencias en el país alrededor de estos proyectos hidroeléctricos, además cuentan con antecedentes de innumerables violaciones a los derechos humanos e impactos a los territorios.

El comité se reunirá en el transcurso de esta semana para dar inicio a las comisiones que emprenderán campañas educativas, de divulgación, preparación de movilización, asambleas, y definir reuniones con los entes de control y las autoridades ambientales y políticas de la región.

Los integrantes del comité fueron enfáticos en señalar que es un atentado a la naturaleza, la vida y el trabajo, la idea de construir una central hidroeléctrica en el Distrito de Conservación de Campoalegre