La edición virtual gratuita trae experiencias transmediales: piezas teatrales escritas para plataformas como teatro telefónico, por Whatssap, radioteatro por Spotify y Podcast.

 

Esta edición virtual, de acceso gratuito, trae grandes novedades como lo son las experiencias transmediales: una serie de piezas teatrales escritas y diseñadas para plataformas como teatro telefónico, radioteatro por Spotify, Podcast y Teatro por Whatssap, a cargo de colectivos de Colombia y Brasil.

El Festival Internacional de Teatro de Manizales, el más antiguo de Latinoamérica levantó el telón, o mejor encendió pantallas en su edición 52, para llevar hasta los hogares y lugares de descanso, donde las familias colombianas pasan la semana de receso escolar, obras de diversos países para adultos y niños, de las que se puede disfrutar, ingresando a www.festivaldemanizales.com, previa inscripción.

Esta edición virtual, de acceso gratuito, trae grandes novedades como lo son las experiencias transmediales: una serie de piezas teatrales escritas y diseñadas para plataformas como teatro telefónico, radioteatro por Spotify, Podcast y Teatro por Whatssap, a cargo de colectivos de Colombia y Brasil.

Estas creaciones permiten la interacción entre actores y público, por lo que no están pensadas para grandes audiencias, lo que hace indispensable inscribirse previamente.

“La experiencia que proponemos para esta edición incluye espacios para niños, eventos académicos, conversaciones con directores, creadores, dramaturgos y actores, un mercado de artes escénicas, una exposición homenaje a Santiago García y Tino Fernández y una extensa programación que acoge a 52 compañías nacionales e internacionales, que permitirán conectarse con un teatro ‘A la Carta’ con Maratones de Teatro durante toda la semana”, explica Octavio Arbeláez, director del FITM.

Entre los personajes colombianos que acompañarán esta edición del Festival Internacional de Teatro de Manizales, están los escritores Piedad Bonett, Ricardo Silva y Patricio Rivas, que harán parte de la programación de Un café para escritores, así como el dramaturgo Fabio Rubiano, que estrenará en el festival la obra La Mansión de Gualteros Primer Piso, del Teatro Petra, un capítulo del podcast El problema fundamental, dedicado al festival y una Master Casi, una especie de falsa Master Class, sobre los usos del teatro en la vida cotidiana.

 

Fabio se refirió al gran mérito de esta edición virtual del FITM:

“Realmente el mérito está en que se haga. Ya hemos escuchado muchas veces que el teatro vive una crisis permanente, no solo por los recursos para la producción, sino por buscar siempre mecanismos para alterar y renovar las formas de comunicación. En estos momentos todo el país está en crisis, incluida la cultura, por eso esto es un gran logro. Esta edición del festival tiene toda una oferta y nuestro trabajo es estar ahí. Bienvenidos al evento teatral más respetado y activo de Latinoamérica.

El director del FITM, Octavio Arbeláez también explica cómo desde la organización se trabajó fuertemente para hacer posible esta edición virtual:

“El Festival asumió el contexto no sólo pandémico sino de confinamiento y definió como ejes temáticos la transformación digital y la creación en confinamiento. Por eso, fuimos más allá de la reproducción de videos en plataformas videográficas e investigamos la forma en que los artistas se estaban manifestando, creando para su público y llegando a ellos.

Es así como herramientas como los webinars, que eran propios de la Academia, la plataforma Zoom tan usada para reuniones de trabajo, ahora están al servicio del teatro”.   También destaca la recursividad de otros artistas al hacer uso de llamadas telefónicas, intervenciones transmediales a través de las redes sociales, o el teatro por WhatsApp.

“De todas estas plataformas y recursos tecnológicos podremos disfrutar en el Festival, pues esa investigación concluyó con una muestra de lo que hay presente en Iberoamérica, en el festival. Desde esa perspectiva lo construimos y lo proponemos a una ciudadanía que esperamos que sea muy activa, a unas audiencias que asuman esa posibilidad de dialogar con la imagen y la escena”, agregó el director.

 

¿De qué manera se dará esa interacción entre artistas y público?

Es una especie de círculo en espiral ascendente. Cuando se hacía teatro presencial, luego de la presentación venía un foro de conversación, volveremos a esa época, pero con diálogos más distendidos. Así como en viejas épocas oíamos radioteatro en las radiolas de nuestras casas, ahora lo haremos con dramaturgias muy contemporáneas por Spotify, curiosamente con tres directoras colombianas muy jóvenes.

¿Qué tiene el festival para los niños, que se encuentran en semana de receso?

Tendremos un homenaje a una mujer que masificó la música infantil en Antioquia: Tita Maya, con un espectáculo que combina teatro y música para niños, llamado Un canto alegre para cantar y jugar; tendremos también al Circo Cirkoqoshka, de Chile; las historietas de Trapo de Jabrú de Títeres de Colombia y la obra Yo Soy Pinocho, del Teatro Contraluz, de Costa Rica.

 

Finalmente ¿cuáles considera que son los imperdibles del FITM este año?

Lo imperdibles es la experiencia completa, porque es un festival histórico y toda la programación está muy bien seleccionada. Recomiendo, muy vivamente, las propuestas colombianas, con los dramaturgos más importantes del teatro actual: Fabio Rubiano, Johan Velandia, Manuel Orjuela, Jorge Hugo Marin quienes traen propuestas bastante innovadoras e interesantes.