Luego de seis años de trabajo entre la Unidad para las Víctimas y la comunidad víctima de este municipio risaraldense, se desarrolló el acto de cierre de este sujeto colectivo.

La directora territorial de la Unidad en El Eje Cafetero, Laura Moreno Mejía, y la subdirectora de reparación colectiva, Luz Marina Durán Sánchez, encabezaron el acto de cierre del sujeto de reparación colectiva y su respectivo Plan Integral de Reparación Colectiva (PIRC) en Pueblo Rico, junto a la comunidad víctima perteneciente al comité de impulso del sujeto, Personería e integrantes del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El Sujeto de Reparación Colectiva de Pueblo Rico, ingresó al programa de Reparación a través de la modalidad de oferta, iniciando la fase de identificación el 24 de mayo de 2013, con una jornada de acercamiento institucional por parte de la Unidad. En 2014 se conformó el comité de impulso y empezó el trabajo con la comunidad afectada en la fase de diagnóstico.

“Hoy queremos mantener la llama de la esperanza encendida, porque, aunque culminamos con éxito un proceso que nos llevó a trabajar como equipo, víctimas y Unidad, seguiremos estando presentes en todos los procesos que ustedes requieran para seguir fortaleciendo su tejido social, mi admiración y respeto porque han demostrado una vez más la capacidad de recuperarse y salir adelante a pesar de las dificultades, la paz se construye con hechos”, expresó Laura Moreno.

Luz Marina Durán, indicó que “estamos muy complacidos de poder acompañar este cierre del sujeto en Pueblo Rico, es en el territorio donde uno realmente se da cuenta del impacto que estos procesos tienen en la población, la gente está muy contenta por la implementación de las acciones, en total fueron 18 acciones que realmente nos ayudaron a reparar, una inversión cercana a los $1.000 millones , seguiremos trabajando en todos los rincones del país para lograr el bienestar de la población víctima”.

Entre otras acciones, una de las medidas más relevantes para el proceso fue la entrega de dos camiones, el pasado mes de noviembre, para el fortalecimiento del proyecto del centro de mieles por medio de la Asociación de Paneleros (ASOPRI), a través del cual se minimizaron los costos en el transporte de productos y además enriqueció el proceso de comercialización y distribución de panela y miel en la localidad.

“Este es un avance muy importante porque nos beneficia de manera infinita en tema de costos y producción de miel, panela en bloque, pulverizada y saborizada y otros derivados de la caña de azúcar, mediante la asociación que tenemos en el territorio y de cual participamos muchas de las víctimas que pertenecemos al comité de impulso, estamos muy agradecidos con la Unidad y sus funcionarios con este gran proceso de reparación”, dijo Yorladis Montoya, integrante del comité de impulso.

Así mismo se adelantaron gestiones para la adecuación de la Plaza de Ferias por medio de cooperación internacional a través del PNUD y se fomentó la creación de un corredor agrícola, turístico y formativo mediante el cual las víctimas lograron mostrarle al país las bondades del territorio, también se pudo dotar la oficina de deportes de implementos y uniformes para el mejor aprovechamiento del tiempo libre.

Otra acción relevante fue lograr, a través de los profesionales psicosociales, la recuperación de la confianza y el tejido social entre la comunidad víctima mediante la implementación de estrategias como “Entrelazando”, algo fundamental para la autoestima de las personas y sus familias, sanando las heridas que les pudo haber dejado el conflicto armado.

En este sujeto la Unidad contó con muchos aliados institucionales como la Personería y la Alcaldía, incluso el seguimiento del Ministerio Público y hasta se logró incluir cooperación internacional, una muestra de la capacidad de resiliencia de las víctimas de Pueblo Rico que hoy pueden decir con orgullo que están construyendo una mejor Colombia.