En un sentido mensaje Jhon Jairo Granada dice que la energía es primordial para el progreso de la humanidad y que los sistemas energéticos están en las agendas sociales, ambientales y políticas.

Los medios de comunicación han sido testigo de nuestro trasegar organizacional, en CHEC llevamos 75 años creciendo con los territorios de Caldas y Risaralda y ustedes como periodistas han contribuido en la generación de valor compartida a través de la transmisión oportuna de los diferentes hechos noticiosos del sector energético, que por condiciones innatas al desarrollo, impactan a los caldenses y risaraldenses.

Por tal motivo y para iniciar este año 2020, como Gerente de CHEC quiero compartirles mi visión y mis sentires acerca del presente y futuro de la energía eléctrica en el mundo, en nuestro país y por su puesto en el territorio.

Cada vez más los cambios y la manera cómo evoluciona el mundo y nuestro negocio son más evidentes; no dan espera, no son mañana, no son hoy, son ahora mismo mientras leen este mensaje. Como dice Yuval Noah en su libro 21 lecciones para el siglo XXI “En un mundo inundado de información irrelevante, la claridad es poder. Cualquiera puede intervenir en el debate acerca del futuro de la humanidad, pero es difícil mantener una visión clara.

Y continúa diciendo,  lamentablemente, la historia no hace concesiones, si el futuro de nuestra humanidad se decide en nuestra ausencia, porque estamos demasiado ocupados dando de comer o vistiendo a nuestros hijos, ni ellos ni nosotros nos libraremos de las consecuencias”.

La energía continúa y continuará siendo un factor primordial para el progreso de la humanidad y no es para menos, los sistemas energéticos soportan los hábitos y costumbres de los habitantes del mundo, constituyéndose en tema prioritario para gestionar en las agendas sociales, económicas, ambientales y políticas de los países.

En Colombia las apuestas están dadas en impulsar una transición energética con eficiencia, confiabilidad, mayor cobertura y sostenibilidad del sistema energético. Y es que cuando hablamos de una transición, nos referimos a un cambio estructural a largo plazo en los sistemas energéticos, lo que por supuesto invita a las empresas del sector energético a revisar nuevas formas de operar.

En la actualidad nos estamos preparando como Empresa para que nuestro negocio este alineado con las “3D” que están impulsando la transformación de la cadena de valor de la utilidad a nivel mundial y están teniendo un impacto en el sector de América Latina, movilizando tres componentes claves:

Descarbonización: hacia una combinación de energía más limpia para cumplir los objetivos globales de reducción de emisiones

Digitalización: con tecnología que permite una red digital más inteligente.

Descentralización: permite a los clientes producir y vender su propia energía distribuida y renovable.

Y cada vez se integra con mayor fuerza el concepto de la democratización.

Estos asuntos nos han movilizado a diferentes conversaciones internas con nuestros trabajadores para encontrar las mejores alternativas en torno a un trabajo colaborativo que nos permita afrontar de manera efectiva las nuevas tendencias, tecnologías y cambios de comportamiento en los clientes, y en estos temas estamos trabajando arduamente para continuar ofreciendo a nuestros Grupos de Interés la mejor energía.

En la búsqueda de incentivar la transición energética colombiana, en 2019 año tuvimos un hito importante que estuvo relacionado con la primera subasta de fuentes no convencionales de energías renovables, una nueva oportunidad para diversificar la matriz energética y estar mejor preparados para las coyunturas climáticas extremas por las que atraviesa el país.

La transición energética no nos debe asustar, por el contrario, nos debe inspirar, para co-crear, inventar y reinventar. Nos hace una invitación a prever los aspectos técnicos, pero también a implicarnos como seres humanos, es así que, como Grupo EPM, nos hemos unido para continuar superando los retos que se nos presentan en el camino partiendo de la definición de un nuevo propósito de grupo, el cual queremos compartir con ustedes, como parte importante de nuestra labor organizacional:

“Contribuir a la armonía de la vida para un mundo mejor”, una declaración que reúne la fuerza de lo simple y nos invita a contribuir juntos a un propósito de humanidad. Porque aún sin haberlo declarado, el concepto de armonía ha estado presente en nuestro operar organizacional.

Desde CHEC contribuimos a la armonía de la vida a través de acciones con prospectiva, que desde nuestro servicio y operación apalancan el desarrollo económico y desde nuestra vocación social hacen su aporte en temas como educación, emprendimiento y fortalecimiento de las capacidades de nuestros grupos de interés, y desde nuestra responsabilidad ambiental procuran  mantener todas las formas de vida, no solo humanas, sino también animales y vegetales, incentivando la siembra de agua, la conservación de bosques y la protección de la biodiversidad.

Aprovecho para desearles un próspero 2020, manifestarles también la admiración que tengo por el ejercicio del periodismo de una manera seria, comprometida y responsable.