Los delegados del gobierno se dedicarán en lo que resta del año a encontrar un equilibrio para establecer el salario mínimo que regirá para el 2021 en el país, en el que se beneficie tanto a trabajadores como a empleadores.

“Un aumento desproporcionado afecta empleo, destruye empleo, y mucho más en esta situación, y un amento tenue a lo que conduce es a que se pierda poder adquisitivo por parte de los trabajadores”, afirmó el presidente de la república, Iván Duque.

Destacó que su Gobierno tiene autoridad moral sobre el tema, ya que desde la administración del Presidente Virgilio Barco, este es “el Gobierno que más aumento real del salario mínimo ha tenido”.

Comparó algunos indicadores: el año 2015, el aumento real fue del 0,9%; en el año 2016, del 0,2%; en el año 2017, del 1,2%; en el año 2018, del 1,8%; el primero que hizo nuestro Gobierno, 2,8%, y el segundo, 2,2%.

“Es decir, nosotros, sin haber anunciado, sin haber tomado la decisión de este año, ya estamos por el orden del 5% de aumento real del salario mínimo”, explicó.

Debido a las implicaciones que representa para la economía el aumento del salario mínimo, Duque enfatizó que hay que ser lo suficientemente cautelosos, para que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo y “porque estamos en un proceso de recuperación de mercado laboral, donde no podemos tener un aumento desproporcionado, que afecte esa dinámica de creación de nuevos puestos de trabajo o que destruya empleo”.