El gobernador Luis Carlos Velásquez, deploró la decisión de las directivas de cerrar la sede. No obstante la voluntad de las administraciones departamental y municipal no prestarán más sus servicios.

El Gobierno de Caldas, en cabeza del gobernador Luis Carlos Velásquez, lamenta  profundamente la decisión de las directivas de la Fundación Teletón de cerrar las puertas de su sede en la ciudad de Manizales. Luego de conocerse este anuncio, el pasado 31 de julio, bajo el liderazgo del propio mandatario se iniciaron diálogos con sus directivas de orden nacional.

Tanto el Gobernador como el Alcalde de Manizales, Carlos Mario Marín, mostraron su determinante apoyo para encontrar soluciones a las dificultades económicas a las que se debió el cierre, sin embargo no se pudo llegar a un acuerdo.

Entendiendo el aprecio de la ciudadanía por esta fundación, la administración departamental se permite precisar:

1. Desde el 2018, cuando estuvo a punto de cerrar esta misma sede, la Fundación Teletón creó una alianza con el Instituto Roosevelt. Conservó su nombre, pero empezó a operar bajo otras condiciones contractuales, que no le permitían seguir ofreciendo servicios gratuitos.

2. Tras la alianza, Teletón en Caldas inició operaciones como una IPS privada a la cual las EPS remitían a sus pacientes para tratamientos de rehabilitación. También ofrecía sus servicios a usuarios particulares.

3. El Gobierno de Caldas, valorando la infraestructura, equipos y personal con experiencia que prestaba sus servicios en la institución, había firmado un convenio y  proyectaba firmar varios más para apoyar el sostenimiento de esta institución, pese a que no operaba ya como entidad sin ánimo de lucro.

4. La Fundación Roosevelt, actual administradora del centro de rehabilitación, solicitó un aporte de 800 millones de pesos para continuar prestando sus servicios en Manizales, monto que esta administración no puede entregar a una empresa privada, sin previo análisis de la necesidad que suple para los caldenses. Por este motivo, la Fundación negó cualquier posibilidad de seguir operando.

5. Las personas con discapacidad en el departamento no quedan desatendidas, pues el tratamiento y seguimiento de la salud individual es responsabilidad de las EPS, tanto del régimen contributivo como del subsidiado a la cual se encuentren afiliadas.

6. El Gobierno de Caldas  mantiene intacto su compromiso con esta población y seguirá velando por el goce efectivo de sus derechos, de acuerdo con lo establecido en la Política Pública de discapacidad vigente hasta el 2024 y las metas planteadas en el Plan de Desarrollo.

Respecto al futuro de las instalaciones donde funcionó la institución, como es de conocimiento de la opinión pública, el terreno donde fueron construidas son un comodato con la Alcaldía de Manizales y los equipos se adquirieron gracias a las donaciones de caldenses y colombianos en los eventos de la Fundación.

Es por esto que los gobiernos departamental y local no cierran la posibilidad de encontrar vías administrativas que permitan seguir brindando allí servicios de rehabilitación o de otra índole que beneficien a los habitantes de Manizales y Caldas.