La Gobernación de Risaralda a través de la Secretaría de Salud trabaja para que se continúe garantizando la prestación de servicios a los afiliados a Medimás en liquidación que son alrededor de 203 mil personas en el departamento y que desde el pasado 17 de marzo los usuarios fueron trasladados a ocho EPS.

En el momento, las EPS aún no han contratado a los hospitales de primer, segundo y tercer nivel de atención, pero la red pública atenderá a pacientes que requieran servicios de urgencias, mientras que los demás servicios se prestarán cuando la contratación esté firmada.

“Frente a los usuarios trasladados hemos venido trabajando fuertemente, lo primero que se realizó es una reunión con presencia de Superintendente de Salud y autoridades, luego otra con los gerentes y dos más con los municipios y se plantean varias inquietudes donde lo más importante para todos es la atención de los usuarios, que no tengan interrupción de los tratamientos, la entrega de medicamentos y que el paso a las EPS receptoras, seis de ellas existentes en el departamento y dos nuevas, sea sin ningún tipo de tropiezos y barreras en el acceso”, aseguró Javier Darío Marulanda, secretario de Salud de Risaralda.

El funcionario agregó que ese es el principal rol de las Secretarías de Salud tanto del departamento, los municipios y Direcciones Locales.

“Con los hospitales estamos buscando que se garantice la contratación con la red pública porque si no sería un golpe fatal para esta red que tanto nos ha servido durante muchos años y a los usuarios como tal”, agregó el Médico Marulanda.

 

Posición de los hospitales

La preocupación generalizada de las Empresas Sociales del Estado es que hasta el momento no se ha firmado la contratación con las EPS receptoras, pese a que los hospitales atendían la población de Medimás en los municipios.

“La salida de Medimás que tenía contratos y población en todo el departamento nos afecta a los hospitales de manera significativa, ya que los usuarios migraron a ocho EPS diferentes y algunas que no son de la región como es el caso de Comfenalco Valle y con todas ha habido muchas dificultades en el proceso de negociación”, dijo Fabian Hurtado, gerente Hospital Cristo Rey de Balboa.

Para los gerentes de los hospitales, las condiciones contractuales que están ofreciendo las EPS son muy desfavorables y pondría en riesgo las finanzas de la red pública.

“Para nosotros es una carga bastante pesada porque lo primero que debemos tener en cuenta es garantizar la atención en salud porque es un servicio básico de obligatoria prestación, en este momento estamos garantizando la atención de urgencias y esperamos prontamente llegar a acuerdos. Los hospitales aspiramos a nada diferentes a la contratación en iguales condiciones”, agregó el gerente.

La preocupación que también tienen los alcaldes es que mientras firman los contratos hay pacientes que requieren la atención por sufrir de enfermedades crónicas, personas con medicación o tratamientos que no se pueden interrumpir.

“Preocupación porque se liquida una EPS que deja deudas y qué va a pasar de aquí adelante y con quién se concilia y quién paga. Hoy se fue Medimás y los usuarios que tiene la IPS de Marsella son muchos y no sabemos quién va a cubrir a los usuarios”, afirmó Alberto Rivera, alcalde de Marsella.

De acuerdo al Ministerio de Salud la garantía en la prestación de los servicios de salud está asegurada para la población objeto de traslado, y las EPS receptoras desde el 17 de marzo deben iniciar los trámites para ajustar su red, analizar la caracterización de la población y los datos de cada usuario para dar continuidad a la prestación de servicios de salud de los mismos