Miguel Ángel León Rendón, es un niño de 10 años e integra el grupo de 80 menores beneficiados del macroproyecto de investigación “Análisis multidimensional en una muestra de niños con trastorno del espectro autista y neurotípicos de Manizales”. Iniciativa liderada por el programa de Psicología de la Universidad de Manizales, la Universidad Autónoma de Manizales, y otras instituciones.

Su diagnóstico TEA nivel 1 (una discapacidad del desarrollo que puede provocar problemas sociales, comunicacionales y conductuales significativos), se dio a los siete años de edad, un proceso que debieron afrontar sus padres, quienes asumieron el reto del tratamiento y seguimiento inicial con mucha angustia, como lo narra, Sandra Milena Rendón Monsalve, su madre, pero que poco a poco y con la ayuda de los profesores y estudiantes del del Instituto para el Desarrollo Integral del Niño en Condición de Autismo (DINA), de la Umanizales,  el menor ha mostrado avances significativos.

“Mi esposo y yo tuvimos un choque con la realidad porque no esperábamos un diagnóstico así. Tuvimos etapas de miedo, negación y frustración, en las que surgían múltiples preguntas, en las que concluimos que no es una enfermedad si no una condición que genera en él otras habilidades y otras potencialidades, y eso lo hemos venido aprendiendo en el Instituto Dina y en el proyecto con la doctora Valeria”, explicó.

Este proyecto, que incluyó un abordaje interdisciplinar del TEA desde la neurofisiología, la neuropsicología, la psiquiatría, la inmunología, la genética clínica y la fisioterapia, genera hoy estrategias que buscan ayudar a las personas con diagnóstico de autismo y otros tipos de neurodiversidad a reconocer sus dificultades, pero también a aprovechar sus potencialidades.

“Este trabajo parte de una necesidad latente que observamos desde la Umanizales en el trabajo que realizamos con los niños que están vinculados del Instituto para el Desarrollo Integral del Niño en Condición de Autismo (DINA) y la participación que hemos tenido en otros proyectos de ciudad, escenario en el que hemos identificado, desde los procesos de docencia, investigación y proyección.

Igual trabajar con argumentos científicos ha permitido generar un impacto importante a nivel del sistema biológico y psicológico en estos niños, que beneficia a sus familias y su entorno”, explicó  Jessica Valeria Sánchez López: líder del proyecto y profesora  e investigadora de la Universidad de Manizales, supervisora de práctica en la Clínica San Juan de Dios de Manizales.

Fue así como el martes 7 de septiembre se realizó la primera serie de cuatro talleres interactivos de apropiación social del conocimiento con los padres, acudientes y cuidadores participantes en el macroproyecto de investigación, en los que se tiene previsto la socialización de uso y entrega software de entrenamiento cognitivo Parrot, que adquirió la Umanizales, y que beneficia a los niños, niñas y adolescentes con diagnóstico de TEA.

De este modo, se busca ofrecer a los participantes y a sus familias una herramienta de trabajo en casa para el fortalecimiento de procesos psicológicos como la atención, la concentración, la memoria, el lenguaje y las funciones ejecutivas, así como para el desarrollo de habilidades como la lectura y la escritura

Este trabajo que viene de tiempo atrás nos ha permitido formar a los docentes, psicoorientadores y a las familias de los niños y adolescentes, en lo que es el perfil neuropsicológico y neurofisiológico, que nos muestra que esta población tienen dificultades pero también un potencial con el que pueden contribuir a la transformación de ciudad” dijo Viviana Andrea Arboleda Sánchez, graduada del programa de Psicología, estudiante de la Maestría en Psicología Clínica e investigadora de la UManizales.

Líder de la iniciativa Neurodiversidad, ganadora del segundo lugar en el Premio Cívico Retos con los ODS 2019, otorgado por la Corporación Manizales Cómo Vamos, sus socios y aliados estratégicos.

Los talleres buscan no solamente socializar los resultados del proceso científico, sino también brindar a los padres diversas estrategias para reconocer las capacidades y habilidades de sus hijos más allá de su diagnóstico, proceso que además acompaña el Instituto Dina, que cuenta con un reconocimiento por sus proyectos de investigación con otras instituciones de educación superior de la ciudad, cuyos resultados han beneficiado a los niños en condición de autismo en la ciudad, la región y el país.

“Es importante que de los proyectos surja algo que impacte a la comunidad o a la población que participó en el proyecto, relacionado, por ejemplo, con un programa de intervención, una capacitación para los niños.

Ahora no estamos capacitando a los padres de familia sobre el manejo que se debe dar con los menores en casa, como padres coterapeutas que dan continuidad al proceso de tratamiento, proceso en el que también involucramos a sus maestros”, señaló Juan Bernardo Zuluaga Valencia, profesor e investigador de la Universidad de Manizales, director del Instituto para el Desarrollo Integral del Niño en Condición de Autismo (DINA).

El proyecto busca seguir aportando no solamente a la academia, sino también a la ciudad y al departamento, reconociendo que a través de la ciencia es posible aportar al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades.

“En este tipo de trabajo lo más importante será la vinculación de las familias, para que ellos puedan entender qué pasa realmente con los hijos, nietos con el que conviven porque muchas veces cuando no se tiene un diagnóstico adecuado o temprano, es posible que no se tenga una respuesta adecuada, pero cuando su cuidador reconoce este tipo de condición, posiblemente el niño no cambie su manera de pensar, pero ya papá o mamá no lo ve como una oposición hacía ellos, son capaces de entenderlo, y ese solo hecho hace que las dificultades en casa o el colegio disminuyan”, aclaró Adonilso Julio de la Rosa, médico psiquiatra de niños y adolescentes.

De interés: Este proyecto se desarrolla con la participación de tres grupos de investigación de la UManizales: Psicología Clínica y Procesos de Salud, Psicología del Desarrollo, e Investigación Médica.