El grupo económico de Empresas Publicas de Medellín, trabaja en fortalecer la respuesta a emergencias en 16 municipios del área de influencia del proyecto hidroeléctrico Ituango.

A la fecha, EPM ha invertido cerca de $22.000 millones para contribuir al conocimiento del riesgo, reducción del riesgo y manejo de desastres con el apoyo de la Cruz Roja Colombiana Seccional Antioquia y del SIATA, el Proyecto ha instalado 95 sistemas de alerta temprana

 Conscientes de que la buena gestión de riesgo de desastres a nivel local es un pilar fundamental para el desarrollo sostenible de las comunidades y sus territorios, el proyecto hidroeléctrico Ituango emprendió desde 2014, con el apoyo de la Cruz Roja Colombiana Seccional Antioquia, el fortalecimiento de las capacidades de respuesta ante situaciones de emergencia en los municipios del área de influencia y aguas abajo de la presa.

Pasar de una respuesta reactiva, ante la posible materialización de los múltiples riesgos de desastres que se pueden presentar en los municipios de Toledo, Yarumal, San Andrés de Cuerquia, Briceño, Ituango, Buriticá, Santa Fe de Antioquia, Olaya, Liborina, Sabanalarga,  Peque, Valdivia, Tarazá, Cáceres, Caucasia y Nechí (incendios, sequías, inundaciones, derrumbes o terremotos, entre otros) a una respuesta integral, coordinada y efectiva, ha sido el desafío que por más de seis años EPM se ha propuesto alcanzar en estrecha coordinación con las instituciones y comunidades de estas localidades.

El objetivo central es fortalecer las políticas, la toma de decisiones y las acciones locales que son necesarias emprender para evaluar el riesgo, prevenirlo en lo posible reduciendo la vulnerabilidad, prepararse en el caso de que se materialice y minimizar su impacto en la calidad de vida de las personas.

Este esfuerzo, que hasta el momento ha tenido una inversión de cerca de $22.000 millones, se ha llevado a cabo dentro de la implementación del Plan de Contingencia del Proyecto, a través del cual se han materializado tres líneas de acción: conocimiento, dotación y coordinación.

El Plan de Contingencia es una obligación que toda obra de esta envergadura que se construya en Colombia debe cumplir para la protección de vidas humanas, recursos naturales, bienes e infraestructura que puedan verse afectados durante su construcción y operación, de acuerdo con lo establecido en la licencia ambiental otorgada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y a lo señalado en el Decreto 2157 de 2017, que reglamenta el artículo 42 de la Ley 1523 de 2012. En el caso del proyecto hidroeléctrico Ituango, este Plan de Contingencia hace parte de su Plan de Gestión del Riesgo de Desastres.

Primera línea de acción: conocimiento

Para fortalecer la gestión del riesgo de desastres, tanto las autoridades como la población en general deben conocer a qué riesgos están expuestos, incluidos aquellos que se derivan de la construcción y operación del Proyecto, y qué hacer para prevenirlos, prepararse ante una posible emergencia y mitigar sus impactos.

Para lograr este cometido, a la fecha se han realizado 882 talleres y 167 simulacros con la participación de 36.304 personas: representantes de autoridades locales (Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres -CMGRD-, gabinete municipal, organismos de socorro, Fuerza Pública), como de las comunidades (presidentes y miembros de  la Junta de Acción Comunal, líderes comunitarios, miembros de asociaciones y agremiaciones productivas, comerciantes, pescadores, barequeros, mototaxistas, directivos y docentes de instituciones educativas, estudiantes y comunidad en general).

En resumen los talleres con las autoridades locales se han venido centrando en la reducción y manejo del riesgo, mientras que los encuentros comunitarios abordan los temas de los planes familiar y comunitario de emergencias, primeros auxilios básicos comunitarios, validación y empoderamiento comunitario del plan de emergencia y contingencia por inundación, puntos de encuentro, rutas de evacuación, líderes de evacuación, cadenas de llamadas, procedimiento de activación de SAT, roles y funciones, entre otros.

Además, a partir de la contingencia que ocurrió en el Proyecto en 2018, con el apoyo de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres se respaldó la actualización de los planes de gestión de riesgo de cada localidad, incluido el mapeo de nuevos riesgos.

Estos 16 planes constituyen hoy un instrumento que orienta a cada municipio, según sus propias características, en las etapas de conocimiento del riesgo, reducción del riesgo y manejo de desastres, de forma articulada con el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres.

A partir de la contingencia ocurrida en 2018 se socializó el plan de gestión del riesgo del Proyecto y su plan de contingencia, con las autoridades locales y departamentales de las comunidades de los departamentos de Córdoba, Sucre y Bolívar, que hacen parte de la región de La Mojana y del San Jorge.

Segunda línea de acción: dotación

La gestión del riesgo de desastres requiere de la dotación de insumos y equipos que permitan la alerta temprana a la población, en caso de que se materialice un riesgo que pueda poner en peligro la vida, el uso de señalética para orientar su evacuación y de equipos de salvamento y socorro.

En esta medida, el Proyecto ha instalado, con el apoyo de la Cruz Roja Colombiana Seccional Antioquia y del Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (SIATA), 95 sistemas de alerta temprana que comprenden antenas repetidoras, alarmas sonoras, software y radios de enlace conectados al Centro de Monitoreo Técnico; 2.127 instalaciones de señaléticas de rutas de evacuación y puntos de encuentro en el Bajo Cauca y ha entregado a los CMGRD y comunidades 145 kits de emergencias, 20 kits adicionales de suministros (preposicionamiento) y 48 megáfonos.

Tercera línea de acción: coordinación

La buena coordinación entre quienes gestionan el riesgo y las comunidades es un componente necesario, que depende en gran parte de la confianza entre todos los actores, el trabajo en equipo bajo situaciones de presión, y de que cada eslabón de la cadena de atención conozca claramente sus funciones y tareas durante la ejecución del plan municipal de gestión del riesgo de desastres.

Por ello, entre octubre de 2020 y octubre de 2023, EPM invertirá aproximadamente $10.000 millones en un nuevo convenio para continuar trabajando en el fortalecimiento de las competencias necesarias para mejorar la comunicación de los riesgos, la participación social en la gestión del riesgo y la reducción de la vulnerabilidad en los municipios del área de influencia y aguas abajo del proyecto hidroeléctrico Ituango.