Cuarenta años de búsqueda para dar con el paradero de Germán Darío Flórez Jiménez llegaron a su fin. Tras décadas de incertidumbre, este viernes su madre y hermanos pudieron darle sepultura digna al joven de 21 años, del que no tenían noticias desde el 14 de mayo de 1982, cuando salió de su casa en Medellín, en busca de mejores oportunidades laborales.

La identificación fue posible gracias a los aportes a la verdad que han entregado miembros de la Fuerza Pública. Asesinatos y desapariciones forzadas presentados como bajas en combate por agentes del Estado, así como el caso, que priorizó la Situación territorial de la región de Urabá. Precisamente, en el cementerio Las Mercedes, de Dabeiba, donde fue hallado el cuerpo, la JEP ha contrastado en terreno la información que ha sido suministrada por los comparecientes en sus versiones.

En este caso, en particular, que corresponde al cuerpo más antiguo que hasta la fecha ha sido identificado en este municipio del occidente de Antioquia, fue clave el aporte a la verdad que entregó a la JEP un exsoldado perteneciente al entonces Batallón de Contraguerrilla 79 (cuya identificación se reserva ante el riesgo extraordinario que tiene, de acuerdo con un estudio del Grupo de Protección de la Unidad de Investigación y Acusación, UIA), quien brindó el punto preciso de interés forense.

Según el informe de necropsia, allegado por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses a la JEP, Germán Darío Flórez Jiménez falleció producto de “traumas penetrantes por proyectil de arma de fuego”, en la región toracoabdominal y en las extremidades. Por este motivo, se estableció como diagnóstico médico-legal: muerte violenta por homicidio.

Todas estas características que fueron documentadas por la JEP, y que no coinciden con los rituales propios de un cortejo fúnebre regular, demuestran el inicio de una práctica de desaparición forzada en el cementerio Las Mercedes desde 1982. Se trata de hechos que guardan relación con el conflicto armado.

La participación de la familia en el proceso de investigación ha sido coordinada por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas. Estos encuentros han consistido en el desarrollo de diálogos con la familia, definidos y desarrollados conjuntamente por Medicina Legal, la Alcaldía de Medellín y la JEP.