« Nuestra salud y la del planeta deben estar antes que la salud de los mercados financieros» Radio Canadá. Por Ahmed Kouaou . Traducción CAV.

La crise sanitaire est liée aux actions humaines, selon un écologiste

¿La propagación fulgurante del COVID-19 y el trastorno planetario que provoca nos debería incitar a repensar nuestra relación con la naturaleza, el modelo agrícola y la globalización?.

Ecólogo de la salud, Serge Morand es igualmente investigador en dos organismos franceses, el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) y el Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD).

Confinado en Tailandia, donde se encuentra actualmente, por los requerimientos de sus trabajos, observa con mucho interés lo que sucede en la escena mundial.

Según él , la crisis del coronavirus está inscrita en la continuidad de la explosión  de epidemias de origen animal.

Este fenómeno es inseparable de  varias acciones humanas que tienen como consecuencia el deterioro de la fauna y la flora. La pérdida de la biodiversidad con la desaparición de bosques, la ganadería intensiva,  la caza de animales salvajes están entre los elementos aceleradores de la crisis ecológica y , por ende, de la crisis de salud.

Aunque no conocemos con exactitud las condiciones de su transmisión al hombre, sabemos que el coronavirus es de origen animal. ¿Y no es el primero de su tipo?

Los coronavirus forman un grupo muy diverso de virus que se encuentran en numerosos mamíferos y pájaros. Estos virus son muy conocidos en los criaderos de aves de corral y cerdos, pero también en animales domésticos como el gato.

Los murciélagos y probablemente también los roedores son la causa de varias emergencias recientes en los humanos. Los virus alojados en los murciélagos no infectan directamente a los humanos. Se necesitan huéspedes intermediarios como la civeta, en el caso del primer SRAS, o el camello, en el caso del síndrome respiratorio del Medio Oriente (SRMO).

Estos huéspedes intermediarios parecen necesarios para permitir el paso de los coronavirus del murciélago a los humanos.

Hay, por así decirlo, una tendencia fuerte en la propagación de epidemias de origen animal…

La emergencia de coronavirus provenientes de los murciélagos es la expresión más dramática del aumento continuo de emergencias por nuevas enfermedades infecciosas, cuyos agentes se alojan en animales salvajes, pero también en animales domésticos. Estas enfermedades infecciosas son llamadas zoonosis

No obstante es necesario subrayar que asistimos igualmente  a un aumento global del número de epidemias de zoonosis conocidas. Cada vez hay más países que reportan epidemias y más y más epidemias que afectan a muchos  países

Repito, el coronavirus , origen el COVID-19, estaba todavía aislado en una población de murciélagos en alguna parte  del sur de China en el mes de octubre o noviembre del 2019, y sólo algunos meses más tarde, está presente en la población del todo el planeta.

Usted señala diferentes factores como causantes de este género de epidemias, entre las cuales la deforestación. ¿Cómo puede ser la causa este fenómeno?

La crisis ecológica es la primera causa de esta crisis sanitaria, como de numerosas crisis sanitarias precedentes

Hemos entrado en el antropoceno (época geológica cuyo comienzo corresponde al inicio de la incidencia a gran escala de la actividad humana sobre la biósfera) verdaderamente en los años 50 con el aumento de la huella de carbono, de la urbanización, del número de animales de granja, y el descenso de la capa vegetal, hábitats naturales y de la agricultura tradicional.

Los animales salvajes ven disminuidos sus territorios , principalmente debido a la industrialización de la agricultura y la ganadería

Los datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) nos muestran que el número de cerdos se ha triplicado entre 1970 y el 2017 al  alcanzar 1.500 millones de cabezas, el de pollos se ha quintuplicado durante el mismo período , contándose al menos 25 mil millones en el planeta constantemente.

Estas crisis sanitarias vienen del aumento del contacto entre la fauna salvaje y los animales domésticos, que invaden sus territorios, y el aumento de éstos asegura el aumento de los patógenos y su transmisión a los humanos.

Se señala la ganadería industrial intensiva  . ¿Por qué?

La ganadería industrial intensiva ocupa el primer lugar como fuente de problemas medioambientales directos, ya con la polución generada por las megagranjas: amoníaco lanzado a la atmósfera, nitratos que contaminan los suelos, los cursos de agua y las aguas costeras marinas, sin contar el uso masivo de diversos biocidas como los antibióticos.

Segundo, la ganadería intensiva requiere de fuentes proteínicas vegetales importantes para alimentar a los animales seleccionados y asegurar un crecimiento rápido (algunos linajes seleccionados no pueden sobrevivir en pastizales naturales).

Estas proteínas vegetales son producidas gracias a la industrialización de la agricultura. Así , se « deforesta » la Amazonía para producir soya que será exportada a lugares lejanos , como Europa o China.

Esta agricultura intensiva necesita insumos y biocidas, como los pesticidas e insecticidas, fuentes de «defaunación» y de polución.

En fin, la ganadería intensiva es fuente de enfermedades infecciosas emergentes. El virus de la gripa H1N1, causa de la pandemia del 2009, felizmente poco virulenta, se originó en una megagranja norteamericana.

También exite el fenómeno de la caza ilegal y todo nuestro comportamiento con los animales salvajes…

El tráfico de animales salvajes es igualmente una actividad ilegal en plena expansión

Científicos y de  ONG , como Traffic, nos alertan sobre las consecuencias para estos animales, pero también , debido a las cuantiosas sumas generadas por este crimen, sobre los efectos para los países implicados en corrupción, el blanqueo de dinero.

El Banco Mundial estimó los costos de todas las actividades ilegales sobre la naturaleza , en más de 1 billón de dólares al año

Los animales salvajes traficados alimentan el circuito de los aficionados a nuevos animales de compañía, la medicina llamada tradicional y el consumo de carne silvestre.

El tráfico debe ser combatido por su impacto en la biodiversidad, la sociedad,  la corrupción, y por nuestra salud

A la luz de esta crisis mundial , ¿qué recomienda usted para salir de ella?

Es prioritario revisar nuestro modelo agrícola mundial y reincorporar actividades de producción agrícola en los territorios y no en los mercados financieros .

Una desglobalización de la agricultura evitará deforestar la Amazonía para alimentar animales en Europa que, gracias a los subsidios, son revendidos en el mercado internacional.

Reubicar la agricultura permitirá garantizar la seguridad alimentaria, generar ingresos decentes para los agricultores, así como preservar la biodiversidad y la salud de los consumidores.

También significa repensar nuestro consumo alimenticio, lo que sólo se podrá hacer reduciendo la desigualdad económica, con el fin de asegurar a los más pobres el acceso a una alimentación sana.

Los servicios de salud pública ganarán con esto, porque ya no se enfrentarán a la explosión de enfermedades no transmisibles , como la diabetes y la obesidad

La resistencia será fuerte de parte de los grandes grupos de la agroindustria, la distribución y el transporte. Pero nuestra salud y la del planeta deben estar ir encima de la salud de los mercados financieros

¿Una última palabra ?

Esta crisis sanitaria va a conducir a la investigación a interrogarse sobre su rol. Cómo debe organizarse . Qué saberes movilizar a fin de responder a la urgencia ecológica