La historia de amor entre Gabo y su esposa Mercedes contada por el escritor colombiano Plinio Apuleyo en ‘El Olor de la Guayaba’. La viuda del nobel colombiano falleció hoy en México.

A Mercedes la conocí en Sucre, un pueblo del interior de la costa Caribe, donde vivieron nuestras familias durante varios años, y donde ella y yo pasábamos nuestras vacaciones.

Su padre y el mío eran amigos desde la juventud. Un día, en un baile de estudiantes, y cuando ella tenía solo trece años, le pedí sin más vueltas que se casara conmigo. Pienso ahora que la proposición era una metáfora para saltar por encima de todas las vueltas y revueltas que había que hacer en aquella época para conseguir novia.

Ella debió entenderlo así, porque seguimos viéndonos de un modo esporádico y siempre casual, y creo que ambos sabíamos sin ninguna duda que tarde o temprano la metáfora se iba a volver verdad. Como se volvió, en efecto, unos diez años después de inventada, y sin que nunca hubiéramos sido novios de verdad, sino una pareja que esperaba sin prisa y sin angustias algo que se sabía inevitable.

Ahora estamos a punto de cumplir veinticinco años de casados, y en ningún momento hemos tenido una controversia grave. Creo que el secreto está en que hemos seguido entendiendo las cosas como las entendíamos antes de casarnos.

Es decir, que el matrimonio, como la vida entera, es algo terriblemente difícil que hay que volver a empezar desde el principio todos los días, y todos los días de nuestra vida. El esfuerzo es constante, e inclusive agotador muchas veces, pero vale la pena. Un personaje de alguna novela mía lo dice de un modo más crudo: «También el amor se aprende».

Mercedes en palabras de Gabo

Mercedes y Gabo se conocieron en 1941, cuando ella apenas tenía 9 años de edad y él 13, y contrajeron matrimonio el 21 de marzo de 1958, en Barranquilla. Incondicional y silenciosa, ella se mantuvo siempre al lado del escritor, viviendo con él todas las aventuras del oficio literario.

“Mi signo es Piscis y mi mujer, mi esposa, es Mercedes”, afirmó Gabo a la revista argentina Crisis, en 1973. “Estas son las dos cosas más importantes que han sucedido en mi vida, porque gracias a ellas, por lo menos hasta el momento, he conseguido sobrevivir escribiendo”.

“Mercedes tuvo que actuar como tantas otras mujeres colombianas durante las guerras civiles”, dijo Gabo en una entrevista en Playboy, en 1982. “[Mercedes] hubo de hacerse cargo de todas las cuestiones domésticas y de mantener en pie la casa mientras yo luchaba en el frente. Ella realizó toda clase de proezas maravillosas. Diariamente, de uno u otro modo me procuraba los cigarrillos, las cuartillas, todo cuanto necesitaba para escribir”.

“Realmente, Mercedes es una gran amiga”, declaró en 1988 a O Globo.

Fruto de su matrimonio nacieron Rodrigo García Barcha, destacado director de cine y televisión con una trayectoria que incluye más de siete películas y ocho series televisivas y Gonzalo García Barcha, diseñador, pintor, tipógrafo ilustrador y editor de libros, licenciado en Bellas Artes de la Parsons School of Design en Nueva York. Gonzalo y Rodrigo ingresaron a la Junta Directiva de la Fundación Gabo en 2018.

Mercedes apareció pocas veces en medios y entre las pocas entrevistas que concedió se destaca la que realizó con Héctor Feliciano en Cartagena de Indias, publicada originalmente en el libro Gabo Periodista (2012), y que la Fundación Nuevo Periodismo posteriormente publicó.