Durante la cuarentena que vivió el país los aprendices del Sena avanzaron en sus procesos formativos desde casa, frutos que hoy recogen a través de emprendimiento.

Mario Guzmán antes de convertirse en aprendiz del Centro de Comercio y Servicios del SENA Caldas fue durante 23 años miembro de la Policía Nacional, razón por la cual conocía muy bien la capacidad del SENA para preparar personas para el mundo del trabajo.

“Mientras que estuve en la institución siempre recibí capacitaciones virtuales y presenciales, lo que me llevó a ver el SENA como una oportunidad para cuando llegara mi hora de retirarme de la Policía”, explicó Guzmán.

Fue ese pensamiento inicial el que llevo a este hombre a convertirse en aprendiz SENA de tiempo completo con el objetivo de consolidar un nuevo proyecto vida, sustentado en la producción de productos de panadería.

“Llegó mi retiro y posteriormente me inscribí a un operario de panadería, y fue así como en febrero del presente año recibí una notificación del SENA de que había sido aceptando en la formación, pero con lo que nadie contaba era con los desafíos que traería el covid-19”, puntualizó el Policía retirado.

Circunstancias que no fueron impedimento para este hombre, quien con su visión emprendedora se puso manos a la obra desde la formación en casa, obteniendo resultados ganadores.

Según Mario con la formación desde casa, y con la ayuda de videos de instructores, aprendió todo sobre los churros, desde sus ingredientes, como preparar la masa y como cocinarlos.

“Al aprender decidí producir 50 churros, con sorpresa los vendí en cinco minutos. Aumento la capacidad a 100 churros y en 1 hora los vendo. Al ver este resultado decido vender 100 churros el sábado y 100 el domingo, vendiéndolos también de manera rápida”, anotó con entusiasmo.

Es así como Mario le puso sabor a la pandemia, espíritu emprendedor que hoy por hoy sigue fortaleciendo con las prácticas pedagógicas que le ha permitido la presencialidad en alternancia que ya se activó en el SENA Caldas.