El  Presidente Iván Duque Márquez, al referirse a la Paz con Legalidad, dijo que es una realidad y también parte de una construcción colectiva, que reconozcamos lo que se construye entre todos. Así lo expresó un evento que realizó la Justicia Especial para la Paz (JEP), en el que estuvo presente el Secretario de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres; representantes de la Rama Judicial, víctimas e invitados especiales.

En su intervención, dijo que “la paz, como lo he dicho tantas veces, no tiene dueño; el tren de la paz no le pertenece sino al pueblo colombiano, establecido en la Constitución, en ese bello artículo 22 y, por eso, me siento también en el deber de hacer referencia a que en la construcción de la paz también tenemos que enviar mensajes claros a quienes quieren, desde la violencia, seguir arrebatándole la tranquilidad a Colombia”.

El Jefe de Estado dijo que “la paz, como lo he dicho tantas veces, no tiene dueño; el tren de la paz no le pertenece sino al pueblo colombiano”. En “tres años y cuatro meses después, nos alegra que el 95% de las personas que han estado en proceso de reincorporación, y estaremos muy pronto llegando al 99%, tienen acceso a la seguridad social, a los bienes y servicios del Estado”, aseguró.

Manifestó, además, que “conocer la verdad sobre el narcotráfico permite actuar con contundencia frente a las rutas, los corredores de abastecimiento; permite también saber quiénes eran los proveedores de precursores químicos, quiénes eran los compradores, las cadenas logísticas. Derrotar ese narcotráfico, con esa información, es también vital para nuestro país”.

De otro lado, el Jefe de Estado preguntó: ¿Qué significa alcanzar la paz? A lo que respondió: “Alcanzar la paz significa la ausencia de violencia, alcanzar la paz significa el triunfo de la convivencia, alcanzar la paz significa que nuestro país nadie se sienta en situación de indefensión y temor por las razones de su pensamiento, de sus creencias, de sus actividades”.

Recalcó que “una de las más grandes conquistas que ha tenido nuestra sociedad es, justamente, que ha podido escudriñar y llegar a cuestionar ese maligno relativismo moral que, por muchos años, justificó las de formas de violencia”.

“No existen causas objetivas para que alguien le arrebate la vida a un hermano, a un connacional; no existen causas objetivas para justificar un secuestro, el reclutamiento de un menor, de minas antipersonales o quitarle la inocencia un niño para llevarlo y someterlo a toda la suerte de vejámenes”, dijo.

Por ello, recalcó que “reconocer que no existen esas causas objetivas es el triunfo de la democracia, de la genuina democracia, donde con la defensa plural y abierta de las ideas se puede llegar a grandes acuerdos, pero, también, en la libertad de elegir del ciudadano se construye la paz”.

Aseguró, además, que quienes aún permanecen en los antiguos ETCR (Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación) ya comenzaron a construir soluciones de propiedad y vivienda; aunque no estaban escritas en el acuerdo, realmente significan también una oportunidad de dignificación y de construir un proyecto de vida”.