Este primate,  endémico de Colombia,  es el primero que cuenta con una descripción detallada de su anatomía, información que servirá de consulta a especialistas de fauna silvestre e investigadores interesados en la conservación de la especie.

 La elaboración del Atlas Anatómico del Tití Gris (Saguinus leucopus) tomó alrededor de cinco años, con el cual se logró aclarar aspectos anatómicos útiles para esclarecer aspectos biológicos, médicos y fisiológicos de este primate.

“Este atlas será una herramienta muy importante para todos los profesionales que requieran conocer en detalle la anatomía del tití y contribuirá a la conservación de la especie.  Además, dicho documento será de distribución gratuita para los profesionales y las instituciones que tengan un interés particular en el primate”, dijo Oscar Ospina Herrera, profesional especializado del grupo de Biodiversidad y Ecosistemas de Corpocaldas.

Así mismo, se distribuirá a las universidades a nivel nacional para que sirva de consulta a los estudiantes de las ciencias biológicas, se enviará a zoológicos nacionales y otros internacionales, y a investigadores independientes.

Corpocaldas ha dedicado importantes esfuerzos para la conservación del tití gris debido a que es uno de los primates más traficados en el país, actualmente se encuentra categorizado como “Vulnerable” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), debido a la fragmentación del hábitat y al tráfico ilegal, entre otras razones.

Entre las estrategias para fortalecer su conservación se creó el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre del Oriente de Caldas (CRFSOC), ubicado en el municipio de Victoria, y especializado en la rehabilitación del tití gris, donde se han realizado diferentes investigaciones que han permitido mejorar su estatus de conservación.

El Atlas Anatómico del Tití Gris fue financiado con recursos de Isagen y de Corpocaldas, en desarrollo del programa de conservación del tití gris que se implementa en coordinación de estas dos entidades. También, se contó con el aporte de otras instituciones como la Universidad de Caldas, Universidad Nacional, la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (UDCA), la Universidad del Tolima y la empresa manizaleña Plataforma Servicios Veterinarios.